Los videojuegos han cambiado. Estamos a comienzos del siglo XXI, donde el entretenimiento digital cobra un papel más que protagonista. Queda muy atrás esa época donde se veían las consolas como otro juguete más con el que contentar a los niños en Navidad.

Actualmente hablamos de un mercado que mueve más dinero que el cine y la música. Las compañías pelean por batir records de ventas, sacando juegos cada vez más elaborados, con presupuestos multimillonarios y que generan mucha expectación.

El momento ideal para presentar un nuevo proyecto e impresionar al mundo es sin duda el E3 de Los Ángeles. Ubisoft lo sabe muy bien, y aprovechando que en el 2012 se especulaba con la salida de las nuevas consolas, y su potencia, presentó Watch Dogs, una nueva propiedad intelectual (ip).

Todo parecía presagiar un juego que estuviera a nivel gráfico a años luz de la actual generación (Ps3 y Xbox 360) y no defraudó. A través de una demo mostraron una secuencia de vídeo muy realista y llena de detalle que, para sorpresa de todos, estaba realizada con el motor del juego y evidentemente el hype estalló.

La compañía francesa dejó muy claro cuál era el futuro de los videojuegos, y que el salto tecnológico era muy notable. Pero la demo también impresionó por su propuesta jugable, interactuando con el entorno a través del móvil.

Poco antes del lanzamiento, coincidiendo con la salida de las consolas de nueva generación, se confirmó el retraso del juego. La noticia fue un mazazo, sobre todo teniendo en cuenta que era la propuesta más atractiva del limitado catálogo de las nuevas máquinas.

Durante el retraso, Ubisoft fue mostrando numerosos tráilers y demos que no estaban a la altura de lo visto en la feria un año antes. El polémico downgrade llegó. Finalmente, el pasado 27 de mayo salió el juego a la venta, envuelto en dudas sobre su calidad; unas dudas que no afectaron a las reservas ni a las ventas, convirtiéndose en el mayor éxito de Ubisoft.

El Gran Hermano

Estamos en Chicago. El denominado ctOS, una red informática, controla la ciudad. Como un servicio a la ciudadanía, graba y recoge datos a través de cualquier aparato informático, que en caso de necesidad se envía a la policía para actuar contra cualquier crimen. Se trata de un sistema no exento de polémica, al poner en entredicho la intimidad: con semejante potencial, ¿qué pasaría si alguien pudiera acceder a esa información? Fácil: que al cabo de poco tiempo surgen personas capaces de violar la seguridad, acceden a cuentas bancarias, ordenadores y por supuesto información personal. Surgen los hackers.

Aiden Pearce es uno de ellos. Gracias a su móvil, es capaz de acceder al ctOS y utilizarlo a su antojo. Obsesionado por un trágico suceso de su pasado, Aiden utilizaáa todas sus habilidades como hacker para averiguar la verdad, actuando como justiciero por el camino, interviniendo e impidiendo todo tipo de delitos.

A simple vista la historia no es muy compleja, una trama de venganza que tiene algún que otro giro argumental que rara vez sorprende, pero sí destaca en la forma en cómo se cuenta. Muy al estilo de las películas de súper héroes, y salvando las distancias, el protagonista recuerda a Batman. Justiciero enmascarado, utilizando el entorno para distraer y asustar, intenta eludir el combate directo, auque es más de gatillo fácil. Y la sensación aumenta con las persecuciones en moto, con gabardina al viento, cual caballero oscuro en las películas de Nolan. Todo ello, por supuestos redondeado por una banda sonora que cobra momentos épicos en las misiones principales.

La trama principal consta de 5 actos divididos a su vez en misiones. El juego puede llevarnos unas 17- 20 horas pero, como buen sandbox, tendremos nuestra dosis de misiones secundarias, todas centradas en nuestro papel de justiciero. Así, localizaremos intercambios de drogas, impediremos delitos, cortaremos el paso a convoys, etc. Nos ha parecido que pecan de ser un poco repetitivas, ya que se hacen muy mecánicas, perdiendo en interés salvo que queramos mejorar nuestras habilidades.

Diseñado para jugar con el móvil

Esta es la mejor forma de definir la propuesta de Ubisoft. Ya en su momento, con su presentación del E3, pudimos apreciar lo que finalmente se ha convertido el la columna vertebral del juego: el hackeo. A diferencia de otros juegos, donde mecánicas innovadoras quedaron relegadas a meras anécdotas (recordáis Bioshock Infinite), Watch Dogs cumple lo prometido.

Desde el comienzo comprobamos el potencial de estar conectado, viendo perfiles de los personajes con los que nos vamos cruzando. Gracias a estos, podremos detectar quién tiene intención de cometer algún delito, escuchar conversaciones que permiten saber dónde se va a hacer alguna entrega de mercancía ilegal o simplemente descubrir las intimidades más oscuras.

Para poder acceder a la información tendremos que estar conectados al ctOS. La ciudad tiene repartida varios servidores, que previamente hay que activar. Es en estas situaciones donde tendremos que resolver pequeños puzzles, basados en circuitos, en los que debemos conectar dos puntos con electricidad, por medio de cortafuegos que también hay que manipular

Una vez conectados tendremos acceso a toda la ciudad, cámaras, semáforos, bolardos… todo pensado para aportar un toque estratégico a la aventura y que realmente añade muchas opciones a la jugabilidad.

Si una misión nos pide infiltrarnos en algún edificio, podremos acceder a una cámara, visualizar cuantos guardias hay. Analizando el entorno podremos distraerles, activando aparatos o haciendo que salte la alarma de un coche, escuchar sus conversaciones, etc. Algunos guardias tienen incluso artefactos que podremos detonar, e incluso acceder a cámaras ocultas que lleven. Todo sirve para actuar sin ser visto.

Por su parte, las persecuciones son muy espectaculares ya que podremos sacar a relucir nuestro arsenal. Podremos activar semáforos para provocar accidentes, levantar bolardos, inutilizar helicópteros durante unos segundos para que nos pierdan de vista, cortar las comunicaciones de la policía y si es de noche incluso provocar apagones que dejan la ciudad a oscuras.

Como buen justiciero, intentaremos por todos los medios evitar el conflicto, pero si durante una incursión o una persecución la cosa se complica, el señor Pierce esta más que preparado para la acción. Tendremos a nuestra disposición desde una pistola con silenciador hasta lanzagranadas. También podremos crear artilugios, como pequeñas bombas, o aparatos electrónicos para distraer.

El sistema de disparo no evoluciona con respecto a otros juegos de acción en tercera persona, con un sistema de cobertura que, aunque funciona muy bien, nos puede dejar alguna que otra vez vendidos, al quedarnos literalmente pegados.

Como colofón, y por si fuera poco, si no somos muy diestros en el arte de disparar o esquivar coches, tenemos la posibilidad de activar el tiempo bala para ralentizar la acción.

Los gráficos no lo son todo, o sí

A comienzos de generación es muy habitual, que las compañías no exploten todo el potencial para poder sacar juegos en todas las consolas del mercado. Estos juegos transgeneracionales acaban por perjudicar las versiones next gen.

Es cierto que cuando se mostró la demo del E3 se nos hizo la boca agua, y que el resultado final dista mucho. Pero tenemos que centrarnos en valorar el juego por el resultado final y abstraernos de lo que pudo ser y no ha sido. La versión analizada es la de ps4, que corre a 900 p y 30 fps a diferencia de la de Xbox One, que baja a los 720p por 30 fps. En pc (la mejor versión de todas) el juego sí alcanza los 1080p y la tasa de frames sube a 60fps.

Es difícil valorar en su justa medida el apartado gráfico. Al ser el comienzo de generación, muchos jugadores que vengan de anteriores consolas notarán un acabado mucho más potente que lo que están acostumbrados a ver. Por otro lado, si el usuario ya dio el salto a la nueva generación, sí quedara un poco decepcionado.

El juego no es puntero, lo que es una pena, pero tampoco desentona tanto como parecía presagiar. Tras el evidente downgrade había muchas dudas pero lo cierto es que el juego sí que es next-gen.

Chicago se muestra muy sólida, con una distancia de dibujado más que notable, pero con algún problema de popping, algo que a estas alturas resulta totalmente injustificable. La ciudad tiene vida, con tráfico, y peatones que interactúan por todo el mapeado. Es interesante ver cómo hay un accidente y la gente se acerca a preguntar qué tal están los heridos, intentar ayudarles o ver cómo alguno llama a la policía.

Gracias al móvil podremos ver el gran trabajo realizado por Ubisoft para proporcionar personalidad a cada uno de los transeúntes con los que interactuamos. Lástima que no se haya tratado con tanto mimo el aspecto físico, repitiéndose muchos modelados, tantos que a veces dos personas juntas tienen la misma cara.

Los personajes de la trama destacan por encima del resto, aunque es curioso que algún secundario tenga mejores modelados que los protagonistas. Aiden por ejemplo, tiene un buen acabado, pero flojea en el pelo. La ropa presenta un aspecto creíble, y muy realista a la hora de moverse con el viento, por ejemplo.

Donde más destaca el juego, que a su vez puede ser su mayor lastre, es en los efectos gráficos. Hay una gran mejoría en el uso de partículas , humo o iluminación. Se nota sobre todo en el movimiento de los árboles, algunas alcantarillas que sueltan vapor o las explosiones.

Ver el juego de noche y lloviendo es toda una gozada, ya que podemos apreciar reflejos en tiempo real de la luz en el asfalto, cómo la lluvia empapa a los personajes y la calzada y las gotas de agua chapoteando, etc.. Todo un despliegue gráfico que nos hubiera dado mucha mejor impresión, de no ser porque se utilizó para la demo, anteriormente comentada, que quedaba muy por encima del resultado final.

En conjunto, da la sensación de ser un juego que está por encima de la 7ª generación, siendo notable a la vista, pero que flojea en comparación a otros competidores, como Infamous Second Son, que ahora mismo marca el techo a nivel gráfico.

Música para emocionar

Desde el primer momento, el juego muestra un aspecto muy peliculero, y la banda sonora lo acompaña perfectamente.

Si paseamos libremente por la ciudad y en las misiones secundarias, podremos escuchar un recopilatorio de canciones licenciadas, de grandes artistas, con un toque “cañero” que encaja muy bien con lo que acontece. La gran novedad es que aparte de escucharla en los vehículos, podremos hacerlo en cualquier momento, gracias a nuestro móvil de última generación. Incluso podremos robarle canciones a los transeúntes, que añadiremos a nuestra biblioteca.

Pero el plato fuerte, acompaña a las misiones de la historia. Una banda sonora, espectacular, que recuerda a películas como Matrix, o la saga del caballero oscuro, aportando ese toque de épica que tan bien sienta a las películas.

Conclusiones de un hacker

Cuando se presentó en su momento, el juego deslumbró por su original mecánica, pero sobre todo por su imponente puesta en escena. El producto final, no cumple las expectativas gráficas, pero sí que cumple con creces en su jugabilidad. Watch Dogs ha sabido vencer a sus fantasmas, con una propuesta fresca y original de principio a fin. Cruzar la ciudad de Chicago con la sensación de tener el control y poder para hacer lo que nos plazca, supera cualquier aumento gráfico que pudiera tener.

Los videojuegos han cambiado. Estamos a comienzos del siglo XXI, donde el entretenimiento digital cobra un papel más que protagonista. Queda muy atrás esa época donde se veían las consolas como otro juguete más con el que contentar a los niños en Navidad. Actualmente hablamos de un mercado que mueve más dinero que el cine y la música. Las compañías pelean por batir records de ventas, sacando juegos cada vez más elaborados, con presupuestos multimillonarios y que generan mucha expectación. El momento ideal para presentar un nuevo proyecto e impresionar al mundo es sin duda el E3 de Los Ángeles. Ubisoft lo sabe muy bien, y aprovechando que en el 2012 se especulaba con la salida de las nuevas consolas, y su potencia, presentó Watch Dogs, una nueva propiedad intelectual (ip). Todo parecía presagiar un juego que estuviera a nivel gráfico a años luz de la actual generación (Ps3 y Xbox 360) y no defraudó. A través de una demo mostraron una secuencia de vídeo muy realista y llena de detalle que, para sorpresa de todos, estaba realizada con el motor del juego y evidentemente el hype estalló. La compañía francesa dejó muy claro cuál era el futuro de los videojuegos, y que el salto tecnológico era muy notable. Pero la demo también impresionó por su propuesta jugable, interactuando con el entorno a través del móvil. Poco antes del lanzamiento, coincidiendo con la salida de las consolas de nueva generación, se confirmó el retraso del juego. La noticia fue un mazazo, sobre todo teniendo en cuenta que era la propuesta más atractiva del limitado catálogo de las nuevas máquinas. Durante el retraso, Ubisoft fue mostrando numerosos tráilers y demos que no estaban a la altura de lo visto en la feria un año antes. El polémico downgrade llegó. Finalmente, el pasado 27 de mayo salió el juego a la venta, envuelto en dudas sobre su calidad; unas dudas que no afectaron a las reservas ni a las ventas, convirtiéndose en el mayor éxito de Ubisoft. El Gran Hermano Estamos en Chicago. El denominado ctOS, una red informática, controla la ciudad. Como un servicio a la ciudadanía, graba y recoge datos a través de cualquier aparato informático, que en caso de necesidad se envía a la policía para actuar contra cualquier crimen. Se trata de un sistema no exento de polémica, al poner en entredicho la intimidad: con semejante potencial, ¿qué pasaría si alguien pudiera acceder a esa información? Fácil: que al cabo de poco tiempo surgen personas capaces de violar la seguridad, acceden a cuentas bancarias, ordenadores y por supuesto información personal. Surgen los hackers. Aiden Pearce es uno de ellos. Gracias a su móvil, es capaz de acceder al ctOS y utilizarlo a su antojo. Obsesionado por un trágico suceso de su pasado, Aiden utilizaáa todas sus habilidades como hacker para averiguar la verdad, actuando como justiciero por el camino, interviniendo e impidiendo todo tipo de delitos. A simple vista la historia no es muy compleja, una trama de…

Valoración

Jugabilidad - 9
Gráficos - 7
Sonido - 8.5
Duración - 8.2

8.2

Notable

Watch Dogs ha sabido vencer a sus fantasmas, con una propuesta fresca y original de principio a fin.

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