Filósofos y tecnólogos como Jaron Lanier (Contra el Rebaño Digital, Ed. Debate) ya han tratado el tema de lo frustrante que es vivir con el lag producido por la tecnología.

El lag es un término que significa unos segundos de diferencia (latencia). Existe lag cuando pulsas sobre el botón de una aplicación y esta tarda unas décimas de segundo en abrirse. Durante esas décimas de segundo el cerebro, que espera ver una acción inmediata debe contenerse y esperar.

Cada vez la tecnología pretende ser más inmediata y evitar así este lag, brecha temporal, entre lo que hacemos y lo que aparece en pantalla.

Con la premisa de este lag, Umea Energi, una empresa de servicios de fibra óptica escandinava, ha llevado a cabo una campaña viral con Oculus Rift. En ella ha seleccionado a diferentes personas para que vivan con un segundo de lag su vida.