Como parte de su campaña de promoción de clásicos de la compañía, Sega anunció hace tiempo una línea de lanzamientos digitales para diferentes plataformas, principalmente asociadas con consolas de Nintendo como 3DS y, en fechas más recientes, con Switch. Algunos de esos títulos fueron convertidos, con mayor o menor fortuna, en formatos tan curiosos como la adaptación a 3D de Sonic the Hedgehog, que no deja de ser una curiosidad para un juego que jamás fue pensado con la tridimensionalidad en la mente de sus creadores, pero que no deja de ser una forma distinta de jugar a un clásico que ya peina canas.

También para 3DS Sega tenía encargada una versión nada menos que de Virtua Racing, un juego de carreras poligonales que allá por 1992 supuso un antes y un después en el género. Lanzado primero como máquina recreativa arcade con toda la pompa y boato que solo Yu Suzuki y su legendario equipo de AM2 sabían darle a sus títulos, el juego arrasó en crítica y público no ya solo por su (por entonces, claro) fastuoso apartado visual, sus 60fps estables, etc., sino por una jugabilidad endiablada que hizo temblar de envidia a la todopoderosa Capcom, gran rival de Sega en aquellos tiempos por la supremacía de los salones arcade.

El juego fue convertido a diferentes plataformas, como Mega Drive (todo un milagro) y ya, con más suerte, para Mega 32X y PC. En ningún caso alcanzó el nivel de perfección de la recreativa, pero parece ser que, de acuerdo con el extenso análisis que le dedicó Digital Foundry Retro, esta vez no solo se ha conseguido igualar, sino superar técnicamente aquel clásico. Aunque no ha sido precisamente en los circuitos de 3DS, sino de Switch, que este nuevo milagro ha sido posible.

Es cierto que esta versión, que ha sido lanzada a finales de abril de momento solo en Japón y está a la espera de fecha de lanzamiento para el mercado occidental, cuenta únicamente con los circuitos, modos y coches del original. Es una lástima que no se haya aprovechado la ocasión para incluir también el material que se añadió para la versión Deluxe de 32X, con dos circuitos y un coche más. En cualquier caso, el trabajo de realización es absolutamente maravilloso. Adiós al popping y a los tirones, a la baja resolución o a los petardazos de sonido: esta versión de Virtua Racing respeta el estilo gráfico del original, pero salvo por algún pequeño detalle con la paleta de colores, algo más atenuada de lo que debería, todo lo demás supera con creces lo visto en 1992 (e incluso permite cooperativo para hasta ocho jugadores, en otro guiño más a la original).

Es una pena, por otro lado, que este juego no tenga una edición en formato físico. Entiendo que la política de Sega Ages consiste principalmente en el mercado digital, pero creo que a diferencia de prácticamente todos los títulos restantes, aquí estamos hablando de un objeto de culto y de coleccionismo no al alcance de ningún otro sistema. Una edición física, con un librito que repasara la historia del juego y sus diferentes versiones, y con el juego incluyendo el contenido extra que se añadió para 32X, habría sido sin lugar a dudas un sueño hecho realidad para muchos de los que en su día admiramos un juego que hizo historia.

Sea como fuere, nos tocará conformarnos con la versión digital que reproduce fielmente la versión original, que ya es mucho en estos tiempos de tanto remake a 4K y con Unreal Engine 4. La fidelidad con que se ha recreado el aspecto visual de entonces y las alabanzas que está recibiendo el título en Japón a nivel de crítica por su magnífica jugabilidad de antaño es, con diferencia, lo que nos hará llorar a más de uno, (y no de pena, precisamente). No nos engañemos: Virtua Racing es, con diferencia, el mayor reto al que se ha enfrentado la serie Sega Ages hasta la fecha, ya que títulos como Space Harrier, Out Run, Phantasy Star o los dos primeros Sonics no son precisamente unos hitos técnicos que requieran un trabajo excesivo. Esto, sin embargo, es harina de otro costal, y ya estoy deseando poder probarlo.

Ojalá Sega se anime por este mismo camino y nos traiga, de aquí a no mucho, una versión en estos mismos términos del Virtua Fighter original. Por pedir…