Después de una intensa campaña navideña donde las ventas de Playstation 4 (18 millones de consolas) y Xbox One (11 millones) se han consolidado , las ventas de Wii U (9 millones) no consiguen despegar. En el periodo de abril a diciembre (los tres primeros trimestres del año fiscal) únicamente vendió 429.146 unidades en Japón frente a los 657.641 unidades que vendió el año anterior en el mismo periodo.
Aún así, la compañía nipona de videojuegos con más trayectoria de las tres ha cerrado un tercer trimestre con muchos éxitos. En el último trimestre, Nintendo se ha embolsado 267 millones de euros netos (¥35,52 billones) que comparado con los beneficios del anterior año, 67 millones de euros, la cifra se antoja exitosa. Esto se debe fundamentalmente al fenómeno Monster Hunter 4 en Japón y la ya prolífica franquicia Pokémon. Monster Hunter 4 es el nuevo juego de éxito en Japón que desembarcará el próximo día 13 de éste mes en territorio occidental junto con la actualización del sistema New Nintendo 3DS y su modelo XL.
Pokémon vio una re-edición de un clásico de GBA en octubre del año anterior que ha conseguido vender más de (7,53 millones) hasta la fecha.
Además de Monster Hunter 4, la salida de un nuevo sistema de 3DS con el objetivo de reducir la caída de ventas de la consola, y Pokémon, una de sus franquicias clave, Nintendo también ha visto como uno de sus productos complementarios, las figuras Amiibo, han logrado vaciar las estanterías de las tiendas agotando stock y siendo muy rentables para la compañía de Kyoto.
Pero no todo es oro lo que reluce en las arcas de la compañía. Una vez que se ha pasado la fiebre navideña, lo siguiente que queda para preguntarle a una compañía cuyo núcleo se basa en vender videojuegos es: “¿cuál va a ser vuestro siguiente juego que haga vender consolas?”. Más allá del siguiente Zelda para Wii U, que no supondrá un aumento de ventas del sistema, no hay nada más excepto un colorido shooter “Splatoon”, que tampoco hará vender más sistemas de sobremesa.
Nintendo ahora mismo no tiene otro blockbuster de la talla de Super Smash Bros. , Mario Kart 8 o Super Mario 3D World que haga que muchos rezagados y amantes de los videojuegos se decanten por el sistema. El esperado JRPG Xenoblade Chronicles X quizás supere a su anterior juego de Wii (0,9 millones), pero debemos recordar que este tipo de juegos son para nichos de jugadores amantes de una tipología de juego poco habitual en occidente.
Además, las ventas de sus consolas, tanto el sistema Wii U como 3DS no están creciendo a pesar de sus actualizaciones, sino que en ambos casos están disminuyendo. Wii U está vendiendo peor que Gamecube, y aunque Nintendo ha conseguido cubrir ya los costes de producción de la consola, el parque de sistemas es muy reducido haciendo que pocos desarrolladores quieran crear exclusivos para la Wii U.
Nintendo tiene un punto a su favor debido a las circunstancias actuales que está atravesando el país nipón. La devaluación del yen frente al euro (5,6%) y respecto al dólar (13%) ha producido que el beneficio de cada consola vendida en los países occidentales sea más rentable para la compañía y signifique más yenes para ellos. A pesar de esta ventaja económica que beneficia a Nintendo, los analistas de Goldman Sach auguran pérdidas operativas y un beneficio neto de tan solo 195 millones de euros para el 2015 (¥ 25,8 billones).
¿Cuáles serán los siguientes pasos de Nintendo para que los días soleados continúen en Kyoto?
Sin duda Nintendo ya está trabajando en una nueva consola de sobremesa que sustituya a la Wii U (finales de 2012) que posiblemente aparezca en el mercado a finales de 2016 o el 2017. Por esas fechas también lanzarán el siguiente sistema de entretenimiento portátil que sustituya a la 3DS. Además, se espera que en el primer trimestre del 2016 se lance el proyecto del que habló Iwata a sus accionistas “Quality of Life”. Éste proyecto del que nada se sabe aún, excepto que será un programa médico, esperamos que no sea un error al abrir un nuevo mercado que no dominan como ya les sucedió con la Noodles instantáneos que lanzaron a finales del siglo pasado.
Hay mercados que son increíblemente rentables como pueda ser el sanitario, pero también se debe tener una experiencia previa y un bagaje que Nintendo no tiene.
Espero que Nintendo no pierda sus raíces, que entienda que el sector de los videojuegos no está tan maduro como para tener que buscar nuevos mercados, y que sea capaz de devolver a la Gran N una sonrisa. Y a los jugadores también.