La saga de Super Mario vuelve un año después a Wii U para salvar los muebles en una situación complicada. Cuando hace un año se lanzó la consola al mercado las estimaciones de venta eran tan optimistas que auguraban 5.5 millones para marzo de 2013. A la altura de octubre del mismo año todavía no se han superado los 4 millones. La estrategia de Nintendo de traer en Navidades de vuelta al fontanero resultó extraña para muchos críticos y fans en todo el mundo, cuando fue anunciada en el pasado E3. Hubo quien dijo, y no sabemos hasta qué punto con qué grado de razón, que Mario 3D World era un juego de 3DS potenciado para salir en sobremesa. Que aquello era una secuela espiritual en toda regla de 3D Land es algo que han reconocido sus propios creadores, también responsables de la saga Galaxy, por lo que aquella teoría no era tan descabellada.

Con el tiempo, sin embargo, y conforme nos vamos acercando a la fecha de lanzamiento, se está produciendo el curioso caso de que las sensaciones que provoca el juego van mejorando sensiblemente. Con cada nuevo tráiler la comunidad asiste a novedades que no esperaba y que son del todo bienvenidas, tanto en el diseño de escenarios como de situaciones de un juego que pone el acento en el multijugador, principal diferencia con las iteraciones 3D previas del fontanero, más destinadas a la experiencia de un solo jugador.

La demo que hemos podido probar en Madrid Games Week nos ha permitido comprobar muchas de las bondades de los nuevos trajes de Mario, como el de gato, que nos abre un nuevo abanico de posibilidades jugables, así como de la sana locura que invade las partidas con cuatro jugadores a la vez compitiendo por monedas, ítems y puntuaciones por acabar con los enemigos. El uso de las tuberías, el dinosaurio acuático o los efectos de agua, luz y fuego son algunos de los elementos que más nos han sorprendido para bien, y estamos convencidos de que al fin Wii U va a tener el juego de Mario que necesitaba estas Navidades. Es una apuesta segura y firme dentro de un catálogo que necesita este tipo de juegos First Party como agua de mayo.

Sin embargo, y a pesar de todo lo dicho, seguimos teniendo una objeción que hacerle al juego. El sistema de 3D Land, que para 3DS nos parecía que encajaba como un guante, nos parece algo limitado en sobremesa. El juego es geográficamente muy limitado y lineal, sin apenas posibilidad de exploración más allá de alguna estrella verde semioculta, y la algarabía del multijugador nos impide sumergirnos realmente en los niveles (algo a lo que el tiempo límite tampoco ayuda, la verdad). Que este juego hubiera sido una secuela para la portátil con multijugador online nos habría parecido para quitarse el sombrero. Que salga para Wii U sin modo online, no nos lo parece tanto. Seguimos pensando que la saga se merece un capítulo a la altura de los grandes clásicos del fontanero de cada época, pero lo cierto es que las sensaciones que nos ha dejado son lo suficientemente buenas como para darle un voto de confianza hasta poder probar la versión definitiva. Mario 3D World es muy, muy divertido, y promete más de lo que parecía en un primer momento, por más dudas que nos siga generando el devenir de la saga. En cualquier caso, ya queda menos para hacerse los amos del reino champiñón.