streets-of-rage-ii-coverLa razón por la que muchos se compraron una Mega Drive, Streets of Rage 2 se convirtió desde su misma salida en un clásico imperecedero. Este juego de acción en tercera persona tenía el nivel técnico de cualquier recreativa de éxito de la época, una jugabilidad a prueba de bomba y un modo cooperativo que era un auténtico vicio. A ello sumaba una banda sonora apabullante y magistral de Yuzo Koshiro, que desde el primer nivel introducía al jugador en un fabuloso ambiente suburbano y llevaba al límite las posibilidades sonoras de una Mega Drive que a nivel musical no daba para más. Variado, largo y dinámico, el juego permitía la posibilidad de controlar a cuatro personajes con diferentes habilidades (Axel, Blaze, Skate y Max), que repartían estopa a lo largo y ancho de más de treinta niveles repletos de enemigos variados aunque, eso sí, sin demasiada cabeza a la hora de enfrentarse a nosotros. Por mucho que sus secuelas trataron de repetir la fórmula, este juego permanece como la cúspide de un género clásico de esta generación (a su lado la excelente primera parte parece un juego menor, con eso lo digo todo) y hoy en día arrasa en las tiendas virtuales, tras haber salido prácticamente en todos los formatos posibles. Un exclusivo de lujo en su época que Super Nintendo no pudo mejorar, por más que lo intentó con sus Final Fights y demás sucedáneos.