SONIC2_COVERDentro de los puristas “segueros”, siempre habrá quien ponga esta o aquella entrega de la mascota de  Sega en el primer puesto. Seguramente, por su importancia para la propia consola y la compañía, la primera de las entregas quizá fuera la más determinante, pero siempre he pensado que su secuela elevó el listón a un nivel sencillamente insuperable. Tanto por la incorporación de Tails y su posibilidad del modo cooperativo (que se mantuvo en secreto por la propia compañía, alimentando todo tipo de teorías, a cual más curiosa), como por la variedad y cantidad de niveles y situaciones de juego, Sonic 2 se fue a un nivel donde solo están los más grandes. Es cierto que en ocasiones su altísima velocidad hace que pierdas el control del propio Sonic, que sale disparado hasta para sí mismo, pero es que cada detalle de cada nivel tiene tantísima calidad, cada música es tan adecuada y cada enemigo final tan desafiante (¡y vaya fases de bonus!) que uno no puede dejar de pensar en este título como uno de los plataformas más grandes de todos los tiempos. Y todo esto sin olvidarnos de un Sonic en plenitud, lleno de recursos y que lleva con todo su carisma las riendas de un juego que, como guinda, ofrecía la posibilidad de convertirse en Súper Sonic si se reunían todas las esmeraldas, algo que en aquella época de fiebre dragonballiana era toda una gozada y que también repetiría en la tercera parte. Una obra maestra.