Sonic 3Cuando salió al mercado en 1994 recuerdo perfectamente la enorme campaña mediática que acompañó a este juego, en el que Sega había depositado tantísimas esperanzas. Sonic 3 era un juego que Mega Drive necesitaba como agua de mayo para desquitarse de todos los éxitos de su gran competidora y para demostrar que los exclusivos de Sega podían ser tanto o más fuertes que los de Nintendo. Sonic 3 ofrecía unos gráficos mejorados, un nuevo rediseño de Sonic (para mí, el definitivo), una mejora notable en la velocidad del juego, con unos personajes ahora mucho más controlables, y una serie de habilidades nuevas, como el escudo de fuego, el eléctrico o el de agua, además del enigmático personaje de Knuckles (el último gran héroe de la saga, a mi parecer; todos los bichos que han llegado después son lamentables).  Pero por encima de todo, Sonic 3 introducía la opción de salvar partida, algo esencial para completar el juego al 100% y que a la franquicia le venía pero que muy bien para añadirle más profundidad.

No obstante, y a pesar de que su diseño de niveles era perfecto pecaba de corto, ya que tenía la mitad de niveles que Sonic 2. Todo esto quedó explicado, y de qué manera, cuando tan solo un año después salía al mercado Sonic & Knuckles, juego desarrollado a la par que la tercera entrega y que, aunque podía jugarse como juego independiente, era en realidad una ampliación de Sonic 3. El juego se podía abrir por una ranura donde encajaba Sonic 3, permitiéndonos jugar con Knuckles por caminos alternativos que siempre habían estado ahí, inaccesibles para Sonic y Tails y, lo mejor de todo, acumular nuestras partidas guardadas, con las vidas y esmeraldas acumuladas, para un total de 14 niveles (7 de cada juego). Pero es que la cosa no acaba ahí: si se metía el cartucho de Sonic 2, ¡también podíamos jugar con Knuckles! Es difícil explicar la revolución que supuso este juego para un fan de Sonic como un servidor, pero baste decir que colmó todas mis ansias de erizo azul para el resto de mi vida. Por todas las opciones que ofrece es el Sonic más completo de todos, el más depurado y el más equilibrado, aunque mucho me temo que no alcance la genialidad de Sonic 2. Esto se debe a que las fases de Sonic & Knuckles, aunque divertidas, están realizadas de una forma pobre y algo apresurada, que contrastan enormemente con el soberbio diseño y realización de Sonic 3, lo que hace que el conjunto resulte más irregular que la segunda parte. En cualquier caso, todas sus demás virtudes lo convierten en otra obra maestra del Sonic Team.