Fuera ya del marco de la GDC’14 donde Sony presentó Project Morpheus, una apuesta en firme por la tecnología de realidad virtual y competidora directa con Oculus VR, responsable de Oculus Rift, Mark Zuckerberg acaba de anunciar la compra de Oculus VR: “El móvil es la plataforma de hoy y ahora [con la compra de Oculus VR] nos estamos preparando para las plataformas del futuro”.

Facebook, la red social líder, busca desde hace años expandir su negocio y convertirse en la empresa referente en comunicación. Hace un par de años adquirió Instagram y hace un mes Whatsapp. Estos dos movimientos parecían bastante lógicos ya que por un lado en Instagram se comparten fotos y en Whatsapp la gente se comunica a través del texto. Son dos líneas de negocio que Facebook intentó explotar pero que no ha conseguido, o ¿alguien utiliza Poke?

Sin embargo, que Facebook haya comprado la empresa responsable de Oculus Rift, la primera apuesta fuerte para el uso de la realidad virtual en los videojuegos, nos ha sorprendido a todos y al mismo tiempo nos ha alegrado.

El mayor problema que tenía Oculus Rift era Oculus VR, una empresa con ideas geniales pero que buscaba subvención a través del crowdfunding. No tenemos nada en contra del crowdfunding, al contrario, esta propuesta ha dado la vida a proyectos realmente interesantes que no hubieran conseguido salir de la mesa de trabajo sino fuera por la aportación de miles de personas.
Pero estos proyectos de crowdfunding, o bien tienen un buen modelo de negocio y consiguen ser comprados por una empresa grande, o mueren debido a que la idea es buena y la replica otra empresa con mayor capacidad económica.

Oculus VR no estaba en condiciones de plantar cara a Sony y su Project Morpheus: no tenía ni la capacidad económica ni los equipos propios de desarrolladores para que hicieran juegos en su plataforma. Poco a poco Rift se había conseguido meter en el corazón de los geeks prometiendo una experiencia de juego nueva, y algunos desarrolladores habían dado el visto bueno a la propuesta. De hecho, Oculus VR había recibido más de 75.000 pedidos de su kit de desarrollo.

Pero seamos francos, cuando vimos Oculus Rift pensamos: ¡el siguiente cacharro de realidad virtual va a estar genial! Veíamos Rift como el prototipo de una tecnología disruptora en el mundo de los videojuegos, pero no como un dispositivo autónomo que recibiera grandes títulos triple A.

Ahora que Facebook ha comprado la empresa encargada de este proyecto y la financiación que eso conlleva, sí créemos que Rift podrá competeir cara a cara con Project Morpheus. Y si no lo hace es porque no quiere.
En Facebook hemos visto juegos sencillos y adictivos como FarmVille o Candy Crush. Quizás la tecnología de realidad virtual sea el empujón que necesita para crear un sistema potente que permita desarrollar videojuegos exigentes pero con un componente social.

No olvidemos que en 2007 Microsoft compró un 1,6% de las acciones de Facebook. Una cantidad ridícula que conllevó a la integración de Skype con Facebook, a la desaparición de Messenger y a la utilización de los mapas y buscador Bing dentro de la red social. No sería descabellado que el ecosistema Facebook, Microsoft y Xbox puedan verse beneficiados de esta compra, al menos en cuanto a integración de plataformas.

La noticia de que Facebook compra Oculus VR es un gran empujón hacia la tecnología de realidad virtual como la siguiente propuesta de videojuegos que hay en firme. Que dos empresas millonarias como Sony y Facebook apoyen esta nueva forma de consumir contenido e interactuar con los videojuegos es una forma segura de que veremos cosas realmente interesantes en los próximos meses.

[alert variation=»alert-info»]Pregunta: ¿Qué género crees que se adapta mejor a la realidad virtual?[/alert]