He estado toda la semana trasteando con PS Now en la prueba gratuita que permite una promoción, probando juegos de PS2, PS3 y PS4 y comprobando asuntos tan espinosos como la velocidad de refresco en el juego online, los lag, errores de sonido… Me llama mucho la atención este sistema, que con no pocas variantes Microsoft está experimentando también en esas fórmulas combinadas de Game Pass, Gold y un largo etcétera de posibilidades que, en cierto modo como PS Now, buscan encontrar un sistema que haga evolucionar el sector hacia un futuro que cada vez me parece más claro que va a pasar por aquí.

Para los que no lo conozcáis, PS Now permite, con una suscripción que ahora mismo ronda los 10 euros mensuales, acceder a un catálogo que podemos disfrutar igualmente a través de diferentes plataformas, desde PS4 al PC. El asunto lleva bastantes años en funcionamiento pero no ha llegado a España hasta fechas recientes, seguramente por la calidad relativa de nuestras conexiones a Internet. Y es que la gracia del asunto está en que estos juegos no se descargan obligatoriamente ni se instalan como haríamos con un juego que hemos comprado en formato físico o digital en nuestro sistema de almacenamiento, sino que los jugamos en streaming, al margen de que en el propio juego lo estemos haciendo tanto en modo local como online.

En cuanto a temas de resolución y fluidez, el asunto todavía tiene mucho por pulir. He podido jugar a juegos en diferentes resoluciones dependiendo de la plataforma de origen, ya que PS Now funciona emulando las consolas originales, de modo que al cargar un juego de PS3, por ejemplo, el menú que encontramos es el de aquel sistema, y eso conlleva la resolución de la misma (720, en ese caso). Para aquellos jugadores que estén acostumbrados a una Pro o a una Xbox One X, con sus 4K y demás zarandajas, esto de pasar a 720 o a menos, como pasa en los de PS2, debe ser un poco duro.

No he notado especiales problemas de lag, por más que estuviera jugando en zonas conflictivas a nivel técnico de ciertos juegos, porque entiendo que aquí el problema está más relacionado con los servidores y su capacidad de carga y ocupación. Si tienes el juego pausado durante un cierto tiempo (bastante corto, en algunos casos), el juego te saca para poder permitir que otros jugadores que sí están jugando no vean lastradas su partida por tu culpa, algo que entiendo como un peaje lógico que busca el bien general de la comunidad.

Por otro lado, el catálogo es relativamente generoso en títulos de PS4 y PS3, mientras que PS2 es algo más bien anecdótico con títulos prácticamente desconocidos y, en su mayoría, realmente menores. En PS4 podemos disfrutar de juegos como Bloodborne, Uncharted 4, Resogun, Brothers, Tearway, GTA V, God of War y un larguísimo etcétera. En PS3 están todos: Uncharted 1-3, todos los God of War, The Last of Us, Shadow of the Colossus e Ico HD, la saga Metal Gear Solid 1-4 y Rising Revengeance, la saga completa de Killzone, Little Big Planet 3 o Ratchet & Clank, Heavy Rain, Journey, las sagas completas de Bioshock, Infamous y Batman Arkham, Borderlands, Castlevania, Devil May Cry, Red Dead Redemption… a lo que se suma un buen puñado de títulos de Sega muy difíciles de encontrar ya en formato físico o digital, como los Sonic Adventure, Crazy Taxi, Nights, Virtua Fighter 2, Daytona USA 2001

En total, 700 juegos donde, evidentemente, hay mucha morralla para llegar a cifras tan impresionantes, pero creo que un vistazo a la lista que acabo de mencionar (y otros muchos que dejo en el tintero), hacen evidente que cualquier jugador que no vaya buscando los últimos éxitos y novedades más recientes va a poder encontrar absolutamente de todo en todos los géneros. Y con la oferta de suscripción anual a 60 euros, que saldría a 5 euros al mes, es una alternativa realmente superior a PS Plus, para aquellos que no empleen demasiado el modo online y quieran disfrutar de muchos más juegos.

Eso sí, que nadie se engañe: esta política de nuevos precios tiene muy poco que ver con la inicial (en su salida el precio mensual era de 15 euros, con una oferta anual de 100). Si esto se está desplomando de esta manera es porque, lógicamente, la gente no está dispuesta a pagar tanto dinero por un catálogo envejecido, por más joyas clásicas que tenga el asunto.

También creo que este sistema tiene que ir puliendo muchos defectos si quiere competir de tú a tú con el Game Pass de Microsoft, que ahora mismo es una bendita locura de la que se están beneficiando todos los sufridos poseedores de una Xbox One. Hace falta mejorar el catálogo incorporando novedades con gancho, así como el rendimiento técnico en no pocos sentidos (hay algunos títulos donde el sonido en especial me ha dado bastantes problemas).

Sin embargo, y con mucho pesar por mi hábito de juegos en formato físico, me temo que las ventajas que aporta este servicio en cuanto a comodidad y accesibilidad a decenas de títulos sencillamente imprescindibles en la historia del sector, lo hacen algo muy a tener en cuenta. Es más, creo que con el tiempo esto se va a convertir en el estándar de la industria, un servicio donde se pueda acceder por streaming al catálogo de toda la historia de Playstation. No me quiero ni imaginar lo que podría ser esto de tener los títulos mejores de PS1 y PS2, de cara a los arqueólogos del videojuego o simplemente veteranos en esto del gaming que deseen rememorar tiempos mejores).