Ya conocemos la lista definitiva de títulos que, finalmente, saldrán a la venta junto con Playstation Classic el 3 de diciembre de este mismo año. Además de los ya confirmados Tekken 3, Final Fantasy VII, Jumping Flash, Wild Arms y Ridge Racer Type 4, se han anunciado los siguientes: Battle Arena Toshinden, Cool Boarders 2, Destruction Derby, Grand Theft Auto, Intelligent Qube, Metal Gear Solid, Mr. Driller, Oddworld: Abe’s Oddysee, Rayman, Resident Evil: Director’s Cut, Revelations: Persona, Super Puzzle Fighter II Turbo, Syphon Filter, Tom Clancy’s Rainbow Six y Twisted Metal.

Desde luego, no cabe la menor duda de que no tengo el menor futuro como adivino, ya que de mi lista de títulos que juzgué más que dignos de formar parte del catálogo restante de la consola por conocer, solo uno, Metal Gear Solid, ha pasado el corte. Esto no significa que, salvo con dos o tres excepciones, no esté básicamente de acuerdo en que es una gran selección, si bien sigo pensando que aquí no están los mejores juegos del sistema ni muchísimo menos.

Es evidente que hay grandísimos títulos, alguno en el que ni siquiera caí pero que supuso mucho en su lanzamiento, como Toshinden, un juego bastante decente teniendo en cuenta su carácter tan prematuro en la historia de la lucha en 3D de 32 bits. Este juego fue, junto con Ridge Racer, el que vendió la consola en sus primeros meses de vida, y me parece justo que se le tenga en cuenta. También me parece fenomenal la inclusión de títulos como Cool Boarder 2 (lo que jugó la gente a este juego en su momento en su versión de recreativa, era de locos), Oddworld, Destruction Derby (diversión en estado puro) o Rayman, que son todo carisma y calidad, aunque estos dos últimos no fueran exclusivos del sistema.

Es un lujo también, desde el punto de vista arqueológico, disponer del primer GTA, del primer Persona, o del Resident Evil original (en su mejor versión, todo hay que decirlo). Comprendo que la segunda entrega perdiera peso dado que se publicará un remake en pocos meses y no interesaba fragmentar un ápice del posible mercado, así que por ese lado tampoco tengo queja alguna, como tampoco la tengo de los tres juegos que cierran la lista, si bien el Rainbow Six ha envejecido peor que todos los demás juegos juntos, al menos en lo que a nivel técnico se refiere.

Más discutible me parece lo de Intelligent Qube (que alguien me lo explique, de verdad), Mr Driller o el Super Puzzle Fighter II Turbo. Creo que estos juegos están aquí, literalmente, porque otros no pudieron estar por temas de licencias y no había sustituto mejor. A mi juicio hay ausencias clamorosas, destacando especialmente tres: Gran Turismo (el más doloroso de todos, sin duda), Shymphony of the Night y Tomb Raider (e incluso Wipeout, si me apuran). Solo asuntos de licencias varias o, como en el caso del juego de Konami, el hecho de que se acabe de lanzar una versión remasterizada para PS4, explican su ausencia.

Sea como fuere, creo que los compradores de Playstation Classic tienen una selección de juegos donde hay, por lo menos, tres o cuatro absolutos imprescindibles del sistema, y una buena oferta con la que echar unas cuantas partidas a títulos que merecían volver del cajón del olvido. Es un gran homenaje a una época dorada para Sony donde los videojuegos comenzaron a ampliar la base de edad de sus jugadores y a ofrecer géneros y experiencias nuevas a las vistas en los sistemas anteriores, y sobre todo para explorar las posibilidades de las tres dimensiones en muchos aspectos que ahora damos por sentado.

Lo cierto es que, no nos engañemos: no hubiera habido selección alguna que generase un consenso absoluto. Playstation tiene tal cantidad de juegos que es, literalmente, imposible, que una selección de 20 títulos hubiera satisfecho a todo el mundo, así que tampoco tiene mucho sentido rasgarse las vestiduras. Sigo pensando que estas consolas reducidas no pueden reemplazar al verdadero coleccionismo, que jamás se conformaría con esta exigua selección y se iría tranquilamente a los 40 o 50 títulos de auténtica calidad que ofreció un sistema completísimo en cuanto a catálogo, donde el RPG, la aventura y la acción ofrecieron auténticas joyas a granel.