Tomodachi Life, el simulador social que saldrá a la venta el mes que viene para las consolas portátiles de Nintendo, se ha visto envuelto en una campaña por la igualdad de las relaciones sexuales.

En el juego podemos controlar diferentes Mii y establecer relaciones entre ellos como ya ocurría en los Sims. Los Miis tienen personalidades diferentes y esto hace que puedan generar vínculos de amistad, empatía, animadversión o incluso cariño. Si este último vínculo afectivo va más allá, los Miis podrán casarse y tener hijos, eso sí, siempre y cuando sean heterosexuales.

Nintendo no permite relaciones más allá de la amistad entre Miis del mismo sexo y esto ha desatado un corriente en Internet bajo el hashtag “#miiquality”. Juegos como los Sims y Skyrim permitían que avatares del mismo sexo pudieran casarse y mantener relaciones de afectividad más allá de la amistad. Tomodachi Life, como simulador de relaciones, también debería poder ofrecer esta opción.

La compañía japonesa siempre ha ido dirigida a un público familiar y a un sector infantil. Por eso, que el usuario joven tenga que definir la tendencia sexual del personaje puede resultar muy comprometido.

Un promedio del 2% de la población tiene tendencias homosexuales o bisexuales. Si Tomodachi Life ha vendido en Japón 1,6 millones de copias, eso significa que 32.000 copias de ese juego en el país nipón han sido compradas por personas con una orientación sexual diferente a la heterosexual.

Obviamente Nintendo no quiere promover ningún tipo de opinión homófoba en la sociedad, simplemente desean hacer un juego sencillo donde no ponga al usuario en decisiones como la definición de la identidad sexual de los personajes.

Aún así debemos recordar que los juegos también sirven para educar y desde El Rincón del Pixel creemos que se le debe dar la decisión al usuario de poder elegir, como ocurre con Mass Effect por ejemplo, las afinidades y tendencias sexuales del personaje.