Xbox-One-vs.-PS4-DRM-policies

Dicen que rectificar es de sabios, aunque en este caso podríamos decir que rectificar era la única opción para que Microsoft salvara a su consola del desastre al que abocaba su absurda política de DRM. Anoche saltó la noticia y recorrió Internet como una bomba: Microsoft anunciaba oficialmente que abandona su política anunciada de DRM, algo que se hará efectivo a través de una actualización online  el día de salida de Xbox One. Esto tiene una serie de consecuencias directas sobre algunos aspectos clave de la consola, que pasamos a enumerar:

  • Ya no será necesario conectar la consola una vez cada 24 horas.
  • No será necesario estar conectado para jugar offline.
  • Se podrán comprar y vender juegos de segunda mano sin licencias, como se venía haciendo hasta ahora con Xbox 360.
  • No será necesario pagar licencias en tiendas oficiales para adquirir juegos de segunda mano.
  • La consola será region free, lo que significa que será posible importar juegos de otros países.

Es evidente que la presión popular y mediática, pero especialmente la apuesta de Sony con su PS4, han ganado una batalla importantísima a la política restrictiva de Microsoft. Es la primera vez en la historia del sector que una compañía de hardware toma una decisión tan drástica a escasos meses de su lanzamiento oficial por motivos ajenos a la estrategia de la compañía. El hecho de que las prereservas de Ps4 ganen a las de Xbox One por una diferencia de 1-6 han sido el dato definitivo que ha convencido a los directivos de Microsoft de la necesidad de un cambio que mejore su imagen de cara al público, tan maltrecha en estos momentos.

La situación, lógicamente, beneficia en primer lugar a los usuarios, que ahora ven la situación entre ambas consolas mucho más equilibrada. Los cinco cambios ya mencionados más arriba eran diferencias clave que, al ser eliminadas, igualan la contienda entre ambas consolas de cara a la batalla navideña que se avecina.