Como cada año por estas fechas, me toca renovar la suscripción a PS Plus y, con ello, me asaltan siempre las mismas dudas. Por un lado está el factor económico, porque siempre duele soltar 50 euros (o 60, desde agosto del pasado año) así de golpe, sobre todo por un servicio bastante intangible como es la posibilidad de jugar a los modos online.

En mi caso concreto, y siendo como soy bastante poco fan de este tipo de modos, siempre me ha parecido algo peregrino justificar el pago de PS Plus por este motivo. En todo 2017, solo dos títulos (Titanfall 2 y Monster Hunter World) me llevaron a emplearlo de manera considerable, siendo todos y cada uno de los juegos posteriores bastante anecdótico el uso del modo online. En total, apenas 1/4 del uso que, seguramente, los fans de los modos online de FIFA, Call of Duty o similares le aportan. Este año, visto los juegos que se avecinan, no parece que ese uso vaya a ser precisamente superior.

Por otro lado, está el tema de los juegos, que para mí ha sido siempre el factor decisivo a la hora de decantar la balanza. PS Plus me ha dado juegos del calibre de Resogun, Rocket League, Until Dawn, Bloodborne, God of War 3 Remastered o Yakuza Kiwami. Juegos como Life is Strange, Game of Thrones, Heavy Rain HD, Infamous Second Son, Journey o Metal Gear Solid V: The Phantom Pain ya los tenía cuando los pusieron en esta promoción, de modo que no pude sacarles más partido ya, mientras que otros, como Everybody’s gone to the Rapture, The Swapper, Broforce y un largo etcétera seguramente jamás los habría jugado de no ser por dicha oferta, pero tampoco hubiera pasado nada por no hacerlo.

Es necesario insistir, porque mucha gente emplea un argumento algo tendencioso, en que estos juegos NO son gratuitos. Serían gratuitos si no hubiera que pagar 60 euros anuales; como no es el caso, por más que se pueda discutir si es o no una buena oferta pagar 5 euros al mes por dos juegos, vamos a dejar ya de decir que son gratuitos; que 60 euros sea un precio razonable o no por esos juegos ya es otra cuestión.

Hay que decir también, porque esto parece que se olvida sobre todo con los meses de vacas gordas, que el servicio de PS Plus ha dejado mucho, pero mucho, que desear en buena parte de su oferta en los últimos cinco años en lo que a PS4 se refiere (en marzo de 2019 se retirará la oferta para PS3 y PS Vita, por cierto). Ha habido muchos meses donde los juegos que se ofertaban eran títulos realmente menores, cuando no abiertamente mediocres, que daba una pereza infinita solo el hecho probarlos incluso en estas condiciones. Y que nadie me venga con el discurso de los indies y su espacio merecido, que no cuela. El día que nos den Inside, Fez, Celeste y un largo etéctera, hablamos.

El mayor problema que encuentro siempre con este asunto es la falta de información de Sony. ¿Tanto costaba darnos una planificación, por más que fuera incompleta o sujeta a cambios de última hora, de sus planes? Eso me permitiría hacer mis cuentas, (y ya de paso ahorrarme algunos euros, como me pasó con varios juegos que compré y al poco tiempo aparecieron en el Plus). Evidentemente esto no va a ocurrir, aunque solo sea por ir en contra del interés económico de la compañía, pero de haberlo sabido mis cálculos me dicen que me podría haber ahorrado casi 300 euros, ahí es nada.

300 euros son, por cierto, lo que me ha costado en total estos 5 años de suscripción, y no puedo decir que haya sido una inversión realmente buena. Sony juega con la baza de que si te retiras la suscripción no solo te anula la posibilidad del juego online, sino que tampoco puedes disfrutar de todos aquellos juegos descargados en su momento a través del Plus (luego por tanto, de regalar o comprar nada: es un alquiler temporal en toda regla sujeto a tu suscripción). Por lo menos permiten quedarte los juegos que compraste con los descuentos especiales del Plus, así que supongo que algo es algo.

Sea como fuere, y aunque entiendo que esto de los gustos y decisiones personales es algo precisamente de cada uno, entiendo los motivos por los que haya gente dudando de si renovar o no su suscripción. Motivos en cuanto a juegos hay para la esperanza, ya que con el avance de la generación muchos juegos bastante apetecibles se ponen a tiro del Plus, pero al no tener más datos se necesita más un acto de fe que de confianza en Sony para lanzarse al ruedo. Pensadlo bien, que barato no es (y este año, menos).