Sega ha hecho oficial la fecha y el precio de lanzamiento de su versión mini de la que fue, con diferencia, su consola de videojuegos de mayor éxito, Mega Drive (Genesis en USA): 19 de septiembre de 2019, a 79.90 euros. Esta versión supone una reducción sobre el original de un 55% y vendrá de serie con dos mandos de tres botones (de seis en el caso de Japón, solo Sega sabrá por qué), con un cable de extensión más extenso que en la competencia, además de los obligatorios cables HDMI y USB.

En cuanto al catálogo, se ha confirmado que será capaz de emular hasta 40 clásicos de 16 bits de los que hasta ahora solo se han confirmado 10 títulos para los mercados japonés, americano y europeo. La lista de estos dos últimos, que es común, la configuran Sonic the Hedgehog, Ecco the Dolphin, Castlevania: Bloodlines, Shining Force, Space Harrier 2, Altered Beast, Comix Zone, Gunstar Heroes, Toejam & Earl y Dr. Robotnik’s Mean Bean Machine.

A falta de confirmación del resto de juegos, hay un par de conclusiones provisionales que parece más que probable que se vayan a cumplir: la primera de ellas es que, salvo honrosas excepciones, no habrá sitio para demasiada sorpresa. Los 40 títulos serán, más o menos los que ya hemos visto en tantas otras colecciones que Sega lleva años sacando para diferentes plataformas, aunque en inferior número. Sin embargo, es digno de mencionar el caso de Castlevania, sin duda una gran noticia para los fans de la serie y de este tipo de colecciones.

La segunda, y no menos importante, es que quizá sí haya más sitio para los actos de justicia, como sucede con Ecco the Dolphin, inexplicablemente ausente de la colección lanzada hace meses para las plataformas actuales, junto con otros títulos como Sonic 3, por ejemplo (yo sigo sin creerme lo de las licencias de la música, llamadme raro). Me ha llamado la atención, eso sí, que Sonic 2 fuera anunciado dentro de los títulos de lanzamiento de Mega Drive Mini en Japón pero no haya sido confirmado en Europa o América, como le ocurre, a la inversa, con el primer juego de la saga. Imagino que ambos aparecerán en todas las regiones, pero no hubiera estado de más confirmarlo, para tranquilidad del personal.

Quizá sea más correcto llamar a esto la consecuencia lógica de que Sega sabía que este aparato tenía que tener alguna ventaja sobre dichas colecciones, y de ahí la inclusión ahora, y no entonces, de estos títulos (porque estoy convencido de que la saga de Sonic estará al completo, o por lo menos la trilogía clásica: lo contrario me resultaría imposible de entender). Sea como fuere, al margen de estos casos concretos entiendo que lo lógico es que títulos que han aparecido ya en prácticamente todas las colecciones anteriores, como Streets of Rage 2, Golden Axe, Wonder Boy, Phantasy Star, Alex Kidd, Columns, The Revenge of Shinobi , Ristar, Vectorman, y un largo etcétera repitan, en mayor o menor medida, en este caso. A mí personalmente hay varios juegos que me encantaría ver aquí aunque solo sea por la nostalgia de las horas que les eché en su momento, pero que entiendo que por temas de licencias jamás aparecerán, como TNMT: Hyperstone Heist, Eternal Champions, Street Fighter II Special Champion Edition, Mortal Kombat, Jurassic Park, Aladdin, World of Illusion, Batman, Terminator, Soleil

Sí me parecería una oportunidad de oro que se publicaran al fin dos juegos como Eternal Champions y Virtua Racing, largamente ignorados en colecciones anteriores. El primero de ellos, destinado a competir con Street Fighter 2 cuando entonces era exclusivo de Nintendo, era un muy digno juego de lucha con ideas bastante interesantes, mientras que el segundo fue el único juego de la consola en incorporar un chip capaz de mover gráficos poligonales. Como curiosidad y para el coleccionista sería, desde luego, algo impagable.

Como ya mencionamos a propósito de las versiones reducidas de NES, SNES y PS, el catálogo jamás dejará sastisfecho a nadie, así que tampoco vale mucho la pena detenerse en juegos soñados o de licencias imposibles. Lo que más me llama la atención es que precisamente muchos compradores de este tipo de consolas me han comentado que le dan más importancia al aparato en sí por un tema de pura nostalgia, para decorar en una estantería o en la mesa de trabajo, donde trae buenos recuerdos sin ocupar demasiado espacio y si, en un arranque de nostalgia retro, te da por encenderla y echarte cinco minutos al Mario o al Sonic de toda la vida, pues eso que te has llevado. Extraño negocio, en mi opinión, pero negocio, a fin de cuentas.

Desde luego, Nintendo sabía muy bien lo que hacía cuando puso a la venta su primera versión en miniatura de una de sus consolas. Lo hizo bien, vendió bien y a ello siguió el éxito posterior con SNES. Sony, por desgracia, no supo tomar nota de todos los detalles al copiar la idea, por lo que espero que Sega haya aprendido de los errores de Sony. Me parece buena señal que se produjera un retraso en la salida del aparato, que al principio iba a manufacturar AtGames, que ya habían realizado una versión llamada Mini Genesis con 80 títulos preinstalados.

Precisamente, las críticas realizadas por la pobre emulación de estas versiones llevó a Sega a tomar el control de la producción de la consola, sabedora de que se juega no poca parte de su prestigio actual con esto. En el anuncio oficial se confirmaba que todos los juegos han sido optimizados para correr a 60 hz, el estándar de mayor calidad de una época en la que, aunque ahora parezca mentira, Sega le hablaba de tú a tú a Nintendo, la reina de entonces (aunque ahora parezca mentira también).

Hay quien ha protestado ya por el hecho de que la versión europea no incluya mandos de seis botones, o de que sea, como los anteriores, un sistema cerrado sin conexión a tiendas virtuales donde poder ampliar catálogo, entiendo que sin hacerse a la idea de que para las compañía tirar de nostalgia es una inversión muy barata y rentable, por lo que cuantas más opciones eliminen y menos juegos incluyan, mejor.

En ese sentido, Mega Drive Mini tiene el mérito de incluir nada menos que el doble que su directa competidora (SNES Mini venía con 20 títulos, recordemos). Ahora solo queda ya por ver si esa cantidad compensa la enorme calidad de su predecesora de los “mini” 16-bits. El éxito en ventas, salvo sorpresa de última hora, yo desde luego lo veo asegurado (que no justificado, ojo; a mí 80 euros me sigue pareciendo caro, más o menos como en los casos previos, para lo que es realmente este tipo de producto).

P.d: Si con el anuncio de la consola, Sega anuncia también los periféricos Mega CD Mini y Mega 32X Mini, me hago accionista mayoritario de la compañía en el mismo momento. Eso sí habría sido una jugada maestra.

Por una versión mini de esto quién no pagaría encantado 100 euros (y más)

Actualización del 19 de abril de 2019: Sega ha hecho oficial 10 nuevos juegos para el sistema en su lanzamiento europeo: Sonic the Hedgehog 2, Street of Rage 2, Shinobi III, Landstalker, Castle of Illusion, World of Ilussion, Earthworm Jim, Super Fantasy Zone, Thunderforce III y Contra Hard Corps.

Aún faltan 20 juegos más por saber, pero me alegro enormemente de que se haya incluido World of Illusion, que para mí era pura fantasía. Los tres primeros de la lista eran bastante evidentes, aunque no por ello menos bienvenidos, pero para mí la mayor sorpresa es Earthworm Jim y Castle of Illusion. Son dos auténticos juegazos que habían estado ausentes hasta la fecha, y que rebosan calidad por los cuatro costados.

Seguiremos actualizando la entrada conforme sigamos conociendo nuevos juegos, pero de momento, me atrevo a decir que a mí ya me tienen convencido.