2017 está siendo, sin duda, un gran año para Switch. Pocas consolas pueden presumir, en su lanzamiento, de tener títulos de salida tan poderosos como Zelda: Breath of the Wild, por más que este juego tenga la trampa, mal disimulada por Nintendo, de ser un port del juego originalmente diseñado para Wii U. Más de lo mismo podría decirse de este Mario Kart 8 Deluxe, que viene a ser otro port ampliado en contenido de la versión de Wii U. Hay algunas novedades, sí, y alguna de ellas de gran interés, como veremos, pero vaya por delante mi sensación general de que, en esencia, se trata del mismo juego que ya disfrutamos hace tres años. Mucho me temo, aunque ojalá me equivoque, que este es uno de los muchos ports que están por venir de la malograda Wii U. Y si no, al tiempo.

Mario Kart 8 era, con diferencia, el mejor juego de su franquicia: el más completo en cuanto a número de personajes y circuitos, modos de juego y, sobre todo, por su fenomenal sistema de control. Esta edición Deluxe de Switch viene con el contenido DLC que fue lanzado en su momento para el juego, y que pasa por ser uno de los mejores lanzados jamás para ningún juego: 12 circuitos con sus correspondientes personajes, además del modo de 200 cc, que si bien petardea un poco al romper las mecánicas originales con su exceso de velocidad, siempre es bienvenido como modo de dificultad más desafiante.

Esto hace un total de 43 personajes (con alguna novedad, como los niños protagonistas de Splatoon, Huesitos, Bowser Junior o el rey Boo) y 48 circuitos. Es una auténtica barbaridad se mire por donde se mire, pero a mí me sigue pareciendo que Nintendo debería haber incluido, por lo menos, dos o tres personajes de mayor entidad que los ya citados (Toon Link, Kirby o Sonic, por poner solo tres ejemplos que ya triunfan en Smash Bros), y especialmente una o dos copas más; algo, en suma, que justificara a nivel de contenido algo más que lo que ya tenemos los usuarios de Wii U que, además, pagamos también en su momento por el DLC.

Es cierto que este juego incluye ese modo competitivo local en arenas cerradas que tanto, tanto se criticó en su momento en la versión anterior. Por todas las opciones que añade este modo batalla (guerra de globos, batalla de monedas, asalto al sol, Bob-ombardeo y Patrulla Piraña), donde se recogen modos de juego que ya conocerán los usuarios de Mario Kart Wii y Double Dash!! Son sin duda adiciones más que bienvenidas, que dotan al juego de una nueva vida (especialmente en el online), y que constituye quizá la novedad más importante a nivel de contenido.

A nivel jugable, también hay novedades interesantes. Ahora, y también al modo del juego de Gamecube, podemos llevar hasta un máximo de dos objetos, que cambia más la jugabilidad de lo que podría parecer a simple vista, ya que modifica de manera sustancial nuestras estrategias a la hora de dosificar y emplear los objetos (no se han incluido nuevos, pero se recuperan dos de juegos antiguos: la pluma, para el modo batalla, y el fantasma Boo, que roba objetos de otros jugadores en el modo carrera). Podemos, además, realizar un tercer turbo y, para los menos expertos, hay ayudas a la conducción en tres fases que nos facilitarán no chocarnos.

Por lo demás, el juego se ve prácticamente igual de bien que en la versión de Wii U, con una tasa de frames estable a 60 fps y una resolución a 1080p intachable en el modo sobremesa; en el modo portátil ahora ofrece una resolución a 720p, frente a los 480p de la versión de Wii U. Tanto los escenarios como los personajes nuevos están fenomenalmente diseñados, se mueven de una forma soberbia y hay una fluidez técnica solo comparable a la solidez de sus mecánicas jugables.

Sí me gustaría comentar que aunque se ha mejorado el alcance de las texturas respecto de la versión de Wii U, así como corregido ese glitch por el que cada cierto tiempo los frames bajaban a 59 (algo prácticamente inapreciable), y alguna iluminación aquí y allá, quizá la mejora más evidente sea en los tiempos de carga, con una media de 6 segundos menos en la carga de circuitos. No obstante, sigo pensando que Switch era capaz de incluir efectos como el anti-aliasing, que sigue siendo muy evidente en sombras y contornos, así como de mejorar el rendimiento general de fondos.

Evidentemente, el salto técnico respecto de la versión de 3DS (Mario Kart 7) es espectacular, pero me parece bastante injusto compararlo, por más que se nos quiera vender este título como de portátil, la única comparación posible es con la versión de Wii U, y como podéis ver en la imagen superior, la diferencia gráfica es prácticamente inapreciable salvo para ojos demasiado quisquillosos. Estoy seguro de que switch es capaz de hacer algo mejor, como espero que el tiempo demuestre en un futuro e hipotético Mario Kart 9.

En resumen, a la magnífica base de Mario Kart 8 se le han añadido una serie de complementos que hacen que estemos ante la versión definitiva del mejor juego de toda la franquicia. Mi pregunta, inevitable, es si esto es suficiente para el Mario Kart de Switch. Me explico: es la primera vez, en toda la franquicia, que dos títulos de la saga ven la luz con tan poca diferencia, y con tan pocas diferencias en cuanto a sistema de juego, ya que de nuevo la gravedad vuelve a ser la protagonista del juego. Más allá del modo batalla, que en el fondo no deja de ser un refrito de ideas de juegos anteriores, no hay novedades en cuanto a conceptos en absoluto, lo que sin duda es una pequeña decepción.

Es evidente que Nintendo tiene todo el derecho del mundo a manejar sus franquicias como le venga en gana, máxime cuando estamos hablando de un catálogo, el de Wii U, en el que se invirtió mucho dinero y del que se obtuvo tan nefasto resultado en ventas. Es de esperar que este MKD sea el primero de una larga lista de conversiones que intenten rentabilizar al máximo los costosos desarrollos de triple A en HD que salieron en su momento para la ya extinta Wii U. Esto, sin embargo, tiene la contrapartida de que a los usuarios que en su momento apostamos por dicha consola, volver a jugar a títulos como este Mario Kart 8 o los más que probables Bayonetta 2, Donkey Kong Tropical Freeze y una larga lista de juegos recientes, nos produce poco o ningún entusiasmo.

2017 está siendo, sin duda, un gran año para Switch. Pocas consolas pueden presumir, en su lanzamiento, de tener títulos de salida tan poderosos como Zelda: Breath of the Wild, por más que este juego tenga la trampa, mal disimulada por Nintendo, de ser un port del juego originalmente diseñado para Wii U. Más de lo mismo podría decirse de este Mario Kart 8 Deluxe, que viene a ser otro port ampliado en contenido de la versión de Wii U. Hay algunas novedades, sí, y alguna de ellas de gran interés, como veremos, pero vaya por delante mi sensación general de que, en esencia, se trata del mismo juego que ya disfrutamos hace tres años. Mucho me temo, aunque ojalá me equivoque, que este es uno de los muchos ports que están por venir de la malograda Wii U. Y si no, al tiempo. Mario Kart 8 era, con diferencia, el mejor juego de su franquicia: el más completo en cuanto a número de personajes y circuitos, modos de juego y, sobre todo, por su fenomenal sistema de control. Esta edición Deluxe de Switch viene con el contenido DLC que fue lanzado en su momento para el juego, y que pasa por ser uno de los mejores lanzados jamás para ningún juego: 12 circuitos con sus correspondientes personajes, además del modo de 200 cc, que si bien petardea un poco al romper las mecánicas originales con su exceso de velocidad, siempre es bienvenido como modo de dificultad más desafiante. Esto hace un total de 43 personajes (con alguna novedad, como los niños protagonistas de Splatoon, Huesitos, Bowser Junior o el rey Boo) y 48 circuitos. Es una auténtica barbaridad se mire por donde se mire, pero a mí me sigue pareciendo que Nintendo debería haber incluido, por lo menos, dos o tres personajes de mayor entidad que los ya citados (Toon Link, Kirby o Sonic, por poner solo tres ejemplos que ya triunfan en Smash Bros), y especialmente una o dos copas más; algo, en suma, que justificara a nivel de contenido algo más que lo que ya tenemos los usuarios de Wii U que, además, pagamos también en su momento por el DLC. Es cierto que este juego incluye ese modo competitivo local en arenas cerradas que tanto, tanto se criticó en su momento en la versión anterior. Por todas las opciones que añade este modo batalla (guerra de globos, batalla de monedas, asalto al sol, Bob-ombardeo y Patrulla Piraña), donde se recogen modos de juego que ya conocerán los usuarios de Mario Kart Wii y Double Dash!! Son sin duda adiciones más que bienvenidas, que dotan al juego de una nueva vida (especialmente en el online), y que constituye quizá la novedad más importante a nivel de contenido. A nivel jugable, también hay novedades interesantes. Ahora, y también al modo del juego de Gamecube, podemos llevar hasta un máximo de dos objetos, que cambia más la jugabilidad de lo que podría parecer a simple vista, ya que modifica…
Gráficos - 97%
Banda Sonora - 95%
Sonido - 97%
Mecánicas / Jugabilidad - 100%
Duración - 100%
Originalidad - 85%

96%

Mario Kart 8 Deluxe es la mejor versión posible del que quizá sea el mejor juego de su propia franquicia, que ya es decir. Sigue siendo endiabladamente divertido, desafiante y apto para todo tipo de jugadores, pero se ha mejorado su rendimiento técnico e incluye una cantidad de contenido espectacular, si bien nosotros hubiéramos agradecido más novedades para los que ya conocíamos la versión con DLC de Wii U. Aun así, las novedades jugables y el nuevo modo batalla ponen este título en el punto en el que quizá debió tener en 2014 y ahora, al fin, tiene. Imprescindible.

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