Como cada año, al llegar estas fechas nos da por la nostalgia, por el balance y la mirada al tiempo que dejamos atrás. 2013 ha sido, con diferencia, uno de los años más intensos para la industria del videojuego, tanto por la madurez de la séptima generación en sistemas como Playstation 3 o Xbox 360 con auténticos juegazos, así como la consolidación de 3DS y la llegada, por último, de una nueva e ilusionante generación con Xbox One y Playstation 4. En El Rincón del Píxel hemos debatido ampliamente qué terna final de cinco candidatos se quedaría como representación de lo más selecto de la generación, en un top 5 que recoge aquellos que consideramos títulos que ningún jugón debería perderse.

1.- The Last of Us

No tenemos duda alguna de que este juego va a ser recordado como una de las cimas de la séptima generación, a la altura de los más grandes de todos los tiempos. Son tantas las virtudes técnicas y jugables de esta odisea apocalíptica, tan acertados sus apartados sonoros y musicales, tan precisos los diálogos que construyen una historia plagada de personajes creíbles y poderosos, que no hemos conocido todavía a nadie capaz de resistirse al hechizo de la última genialidad de Naughty Dog. The Last of Us es una aventura de acción y exploración contada, al fin, para un público adulto, sin concesiones ni payasadas en forma de cliché barato. Es un juego duro, contundente en su narrativa, cruel con unos personajes a los que asola escena a escena, plano a plano, y que está tan pulido y perfeccionado como puede permitirlo una Playstation 3 que echa humo a cada instante. A pesar del poco tiempo que lleva en el mercado, en comparación con otros pesos pesados del catálogo entre los que está la propia saga de Naughty Dog Uncharted, este juego se ha convertido sin problemas de ninguna clase en el emblema de la consola, en uno de los motivos de orgullo más claros de sus usuarios y en una de las razones para creer ciegamente en que Sony seguirá ocupándose de darle a su parroquia alegrías como esta a lo largo de las próximas generaciones. Una obra maestra sin paliativos de ninguna clase y condición y que es para nosotros el mejor juego, y de largo, del año.

2.- Ni no Kuni: La ira de la Bruja Blanca

Lo nuestro con este juego va camino de convertirse en amor verdadero. Desde el primer momento en que oímos hablar de él nos llamó la atención su poderoso aspecto visual, heredado de las películas de un estudio Ghibli que colaboró mano a mano con Level 5 para dar vida a la historia de Oliver y sus aventuras en un mundo fantástico donde la magia, los dragones y las brujas malvadas se daban cita con tanta originalidad como sabia herencia de juegos tan dispares como los jrpg clásicos de Enix, Square o Nintendo con su saga Pokémon. Al cargo de un ejército de criaturas que debíamos ir motivando y mejorando para el combate, pronto las andanzas de nuestros personajes cobraban tintes mesiánicos en un mundo recreado con un mimo y un detalle deliciosos, acompañados de una partitura inolvidable de Joe Hisashi y de unos secundarios tan entrañables como imprescindibles para terminar de redondear un juego largo, profundo y absorbente que es, con diferencia, una de las cimas del rol clásico de la séptima generación. Ni no Kuni es uno de los grandes tapados del año, pero que nadie se confunda: es una obra de Arte, así, con mayúsculas.

 3.- Super Mario 3D World

 

Puede que no sea el Mario que muchos esperaban, pero sí el que los usuarios de Wii U se merecían. A la espera de poder darle la puntilla definitiva en el análisis que estamos preparando, podemos anticiparos que las últimas aventuras de nuestro fontanero favorito se han ganado sin problemas un puesto de honor en esta lista por la cantidad de ideas magníficas, de grandes aplicaciones jugables de las mismas y, sobre todo, de la calidad con que Nintendo ha dado una nueva vuelta de tuerca a su ya manido mundo de los champiñones saltarines. Largo, variado y lleno de retos para uno o varios jugadores, este juego es la respuesta a las plegarias de los usuarios de una consola que parecía estar agonizando en el presente año, ese en el que los demás se estaban dando el gran festín. Menos mal que al final del baile apareció Mario y su séquito para animar la función y regalarnos niveles tan magníficos como el homenaje a Mario Kart o añadir trajes tan carismáticos al fondo de armario como el del gato, lleno de posibilidades y diversión. Lo de menos es el hd: aquí lo que importa es que este juego está en una liga diferente en el reino de las plataformas.

4.- Gran Turismo 6

La última entrega de esta franquicia se ha llevado notas bastante conservadoras por parte de medio mundo, seguramente por esa fascinación que provoca la llegada de una nueva generación con sus gráficos más brillantes, bonitos y mejores. Ciego hay que estar, en cualquier caso, para no apreciar que la magia de esta auténtica joya va mucho más allá de unos gráficos espectaculares o detallados, (que GT6 los tiene, por cierto, aunque dentro de su categoría). La cantidad de contenido es abrumadora, el control de los coches es una auténtica pasada y supone un reto inexcusable para cualquier amante de los coches, la velocidad y la conducción. Pero es que además de todo eso tiene un modo online capaz de alargar adque infinitum la vida del juego, y es la prueba viva de que Polyphony Digital cumple con su compromiso de dar dos entregas de la franquicia por sistema, explotando hasta la última tuerca de un sistema que sencillamente no da para más en muchos sentidos. Da igual que seas amante de los coches tipo turismo, de los karts, los rallies… Gran Turismo 6, hasta que un juego de nueva generación dé un puñetazo definitivo en la mesa de una vez, es el juego que recomendamos sin ningún género de duda, y se convierte en uno de los lanzamientos más importantes del año y de la generación.

5.- Animal Crossing New Leaf

Sería una auténtica injusticia no reconocer el año tan espectacular que ha tenido Nintendo 3DS, y qué mejor juego que esta puesta al día del clásico juego de Gamecube que ha hecho auténtica fortuna en los sistemas portátiles de las últimas generaciones. Animal Crossing New Leaf nos pone en la piel del alcalde de una ciudad en la que somos la clave de su crecimiento, del desarrollo de las relaciones comerciales entre sus habitantes y de la riqueza cultural, agrícola y económica que determinará su mayor o menor peso respecto de otras ciudades que podemos visitar en busca de nuevas ideas para seguir creando, diseñando, cambiando y enriqueciendo nuestra propia experiencia de juego con la de los demás usuarios del resto del mundo. Su capacidad de adicción es únicamente comparable al carisma de sus personajes, a lo acertado de su estética y sus sencillas mecánicas de juego, así como una colección de eventos diarios que te mantendrán enganchado sin remedio. Dentro de los muchos y buenos que ha conocido 3DS a lo largo del año, con verdaderos juegazos para quitarse el sombrero, Animal Crossing destaca muy por encima de la media, y eso en este sistema y en este año es decir mucho.

 

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Echáis en falta algún juego en vuestra lista de favoritos del año?