En la semana 1 después de Switch las buenas noticias para Nintendo no paran de crecer: ventas fabulosas con la consola agotada, recepción de público y crítica espectacular, Breath of the Wild dominando en Metacritic con un 98% y arrasando en la comunidad gamer con sus infinitas bondades (nuestro análisis está en proceso, pero os pedimos paciencia porque el juego tiene mucho, mucho que analizar)… Hacía mucho tiempo que los vientos no eran tan favorables a la compañía japonesa, que está viviendo una etapa de vino y rosas. Merecido lo tienen, aunque ahora viene la parte más difícil: convencer y corresponder a toda esa ilusión de los usuarios a base de buenos juegos (y regulares en cuanto a la frecuencia de su lanzamiento).

Microsoft, por su parte, no ha esperado mucho para hacer una especie de contraoferta para tratar de llamar algo la atención, dado que Sony domina el mercado con puño de hierro y parece que incluso Nintendo es capaz de levantar cabeza tras un lustro más bien gris. Su programa para disfrutar de un catálogo de 100 juegos pagando una módica tarifa de 10 euros mensuales resulta bastante interesante, y desde luego satisfará a los jugadores más ansiosos, esos que necesitan constantemente estar jugando a algo nuevo (nótese que aquí “nuevo” se refiere a “no jugado” y no a “recientemente publicado”, ya que el reclamo principal del programa es Halo 5). Resulta curioso el modo en que este sistema no confluye con el programa Gold, pero en cualquier caso estas nuevas formas de distribución de videojuegos puede darle nueva vida a títulos que no tuvieron su cuota de mercado en su momento.

¿Y Sony? Pues la tercera pata del banco acapara nominaciones en los BAFTA de este año con Uncharted 4 y The Last Guardian (8 y 4 nominaciones en los apartados más importantes, respectivamente), recogiendo los frutos de un 2016 tan fructífero como exitoso en todos los apartados, y con Horizon Zero Dawn y Yakuza 0 recibiendo excelentes críticas en todas partes. Eso, y la perspectiva de un 2017 con Persona 5, GT Sports, Tekken 7 o la remasterización de la trilogía de Crash Bandicoot promete seguir trayendo emociones fuertes a sus afortunados y felices usuarios.

Mass-Effect-Andromeda

Marzo de 2017 está convirtiéndose por méritos propios en uno de los mejores meses que recordamos en los últimos años, y aunque buena parte de culpa la tienen los lanzamientos de sistemas y juegos ya mencionados, no podemos olvidarnos del inminente Mass Effect Andromeda, que el día 23 llegará a PS4, PC y Xbox One para hacer las delicias de sus muchos fans. Nadie olvida que hace exactamente cinco años se lanzó la tercera parte de aquella ya legendaria trilogía original, que tanto impacto, buenos personajes y ración de polémica trajo en su momento.

Resulta llamativo que el caso de este nuevo lanzamiento no llegue rodeado de toda la bomba y parafernalia que tanto Bioware como EA son capaces de dar a grandes títulos triple A como este. El caso de Andromeda es extraño por toda su promoción, con esos vídeos que no han terminado de cuajar y con esa sensación de que el juego es mucho menos espectacular o carismático de lo que nos gustaría. Ni los nuevos personajes, con esos Ryder hombre/mujer tan insustanciales, ni esos enemigos genéricos y con apariencia de cartón piedra que se adivinan en los tráilers, ni las nuevas mecánicas anunciadas resultan tan fascinantes como seguramente nos gustaría a su legión de seguidores.

En cualquier caso, ya queda menos para comprobar las bondades de la nueva galaxia, donde esta vez el juego tiene que responder no solo en la campaña, a la que se le va a exigir que esté por lo menos a la altura del primer juego de la pasada trilogía, sino a un modo online que en la tercera parte sorprendió a propios y extraños pero al que ahora ya no se le van a perdonar sus muchos fallos y sí se le va a pedir que esté a la altura de los grandes de esta generación, algo que seguramente sea demasiado para cualquier juego, por la cantidad y calidad de multijugadores online que hay ahora mismo en el mercado. Veremos.