Esta semana tenemos muchas noticias que comentar, de modo que intentaremos agruparlas por compañías y juegos para poner algo de orden en todo este embrollo informativo. Se nota, en cualquier caso, que el final del año fiscal ha llegado y, con él, el esperado aluvión de cambios, salidas, lanzamientos y despidos se amontona.

Una de las noticias más comentadas ha sido la rebaja de precio de Xbox One en Estados Unidos, donde a pesar de los esfuerzos de Titanfall y la extraordinaria campaña publicitaria que lo acompaña desde hace casi un año, no ha conseguido superar en ventas a Playstation 4 tampoco en marzo. Ello ha llevado a Microsoft a plantear una rebaja de 50$, dejando el pack con Titanfall (vía descarga, recordemos) en 449$, que en la práctica deja la consola al mismo precio que su directa competidora. Para muchos, la batalla de verdad comienza ahora.

Es evidente que el efecto Titanfall estaba condenado a verse reducido por el tamaño del propio juego, un excelente FPS online que, sin embargo, no tiene la solera de una producción triple A tal y como nosotros la entendemos, en buena medida por el todavía modesto tamaño e infraestructura de una Respawn que, por mucha experiencia y talento que tengan muchos de sus miembros, están dando literalmente sus primeros pasos como desarrolladora. Seguramente, un más que seguro Titanfall 2 el año que viene o el siguiente nos permitirá ver cotas más altas y, sobre todo, un aspecto técnico realmente a la altura de lo que se espera de la next-gen.

Uncharted_trilogy

Por su parte, en Sony siguen atravesando un periodo de bajas y abandonos bastante complicado de explicar. Hemos tenido noticia de una serie de despidos en Sony Santa Monica, uno de los estudios First Party más importantes de la empresa, que tras dejar a más de 50 personas fuera se ha llevado también por delante a Stig Asmussen, uno de los cerebros detrás de la trilogía de God of War y director de la tercera entrega, que estaba trabajando desde hacía casi cuatro años en una nueva IP que, al parecer, ha sido cancelada. Un duro golpe, sin duda, para los usuarios de la compañía.

Sin embargo, las malas noticias no terminan aquí: Justin Richmond, que participó en Uncharted 2, dirigió la tercera parte y estaba encargado de dirigir la próxima entrega de la franquicia en Playstation 4, también se baja del barco. Sony ha confirmado anoche mismo su marcha de la compañía, que se une a la de Amy Henning hace tan solo dos semanas. Esto deja el proyecto de Uncharted bastante tocado y, sobre todo, hace albergar una serie de dudas razonables sobre las razones de dichas marchas/despidos. En la redacción parece haber cierto consenso en que una de las causas más probables es que Sony quiera darle un nuevo impulso, renovador, a una franquicia que en sus últimas entregas, tanto en PS3 como en PS Vita, ha dado evidentes síntomas de repetición y agotamiento. Dar salida a pesos pesados y contratar nuevos enfoques parece, bajo este punto de vista, una decisión lógica pero arriesgada. Veremos.

Infamous-Second-Son-4

La buena noticia para Sony es que, al margen de haber aguantado el tirón inicial de Titanfall, ha logrado doblar de nuevo en ventas a su rival gracias a InFamous Second Son. La aventura de Delsin y sus superpoderes está cautivando a los usuarios de Playstation 4, pero en cualquier caso creemos que la lectura más positiva se la debe llevar no una consola, sino las dos, por el hecho de que al fin hemos dejado atrás la ola de juegos transgeneracionales y hemos entrado en el terreno del duelo de exclusivas por cada sistema. Ahora comienza lo bueno.

El universo de Nintendo nos ha dejado algunas noticias interesantes, como la nueva hornada de juegos de Game Boy Advanced que van a estar próximamente disponibles para la consola virtual de Wii U. Juegos como Yoshi’s Island, Metroid Fusion o F-Zero: Maximum Velocity son todo un soplo de aire fresco a un catálogo virtual que los necesitaba como agua de mayo. El problema, como siempre, va a ser si el usuario medio estará dispuesto a pasar por caja por los 6,99 euros que vale cada uno.

Para terminar, nos gustaría hacer un breve apunte sobre la polémica montada en torno a Facebook, Oculus y la competencia de Project Morpheus. No tenemos muy claro todavía en qué va a concretarse todo esto, pero no podemos evitar sentir bastante escepticismo con esto de las gafas tridimensionales. Sin restarle un ápice de mérito a los creadores de dichos dispositivos, que estamos seguros de que ofrecerán formas espectaculares de juego, tenemos un par de reparos, y no poco importantes, que hacer.

Oculus Rift Facebook

En primer lugar, esta idea de la realidad virtual no es ni mucho menos nueva. Hace más de 20 años que llevamos asistiendo a experimentos, fallidos en su totalidad, donde siempre se nos decían frases muy parecidas a las que escuchamos ahora acerca de la necesidad de evolución del sector. En segundo lugar, no sabemos si el usuario medio tiene una idea concreta de lo que suponen estas gafas, pero básicamente podemos reducirlo a que tienen que generar un campo de visión enorme, un calidad de imagen impecable a 1080 y 60 fps (y por duplicado, una por cada imagen que se superpone a la otra) para evitar mareos y una calidad de audio excelente para favorecer la inmersión.

¿Están preparadas las consolas actuales para ello? Francamente, y después de ver los problemas que vemos en los juegos tradicionales, tenemos muchas dudas al respecto. No dudamos de que el futuro pase por experiencias de este tipo, pero en cualquier caso creemos que este territorio aún necesita mucha exploración, investigación y desarrollo: que nadie espere, en definitiva, ver el próximo Mass Effect o el bombazo de turno corriendo en realidad virtual a toda potencia.

P.d: El DLC de Sonic Lost World ambientado en el mundo de Zelda podrá ser curioso, no lo dudamos, pero para alguien que creció con la rivalidad de Nintendo y Sega, esto es un auténtico sacrilegio, y cuanto más vemos de él, con Sonic sosteniendo la Trifuerza, más nos duele en el alma. Cosas de la edad.

630x