Nos vamos acercando al E3 y, sin embargo, las noticias no terminan de arrancar ni siquiera en forma de los ya consabidos rumores. No obstante, la semana nos ha deparado alguna que otra presentación y anuncios interesantes. Entre ellos, destaca en primer lugar la presentación de Gran Turismo Sport, que saldrá para Playstation 4 el entre el 16 y el 18 de noviembre de este año, dependiendo de la región (aquí nos toca esperar un poco más, como suele ser habitual).

Llama la atención este proyecto, que se sale de la línea habitual de la saga del señor Yamauchi de hacer un GT Prologue antes de dar la campanada con la siguiente entrega numerada de la serie. Este juego, que se ha presentado como título propio, con 140 vehículos, 19 localizaciones (con 27 circuitos), licencia oficial de la FIA y 117 eventos diferentes de e-sports agrupados en dos “ligas” (una representando a cada país y otra a cada una de las marcas participantes), promete sobre los números, pero a la hora de las imágenes el asunto se torna muy diferente.

Parece que todos aquellos que han tenido ocasión de probarlo confirman lo que ya las imágenes ofrecidas hasta ahora parecen decir, es decir, que estamos ante una versión ligeramente optimizada de Gran Turismo 6, aparecido en 2013 para Playstation 3. Evidentemente, el juego tiene papeletas para crecer un poco al modo de DriveClub y permitir un mayor número de coches, circuitos y opciones, pero lo que está claro es que en Sony no se han atrevido a ponerle un 7 detrás del asunto: por algo será.

El trailer ofrecido del juego (que podéis ver un poco más arriba, con una banda sonora algo discutible, cuando menos), apunta buenas maneras pero es cierto que no representa el salto cualitativo que uno espera de esta nueva generación, especialmente en temas de iluminación y detalle de los coches. Aun así, hay que tener en cuenta los condicionamientos que han supuesto en el desarrollo el soporte de las gafas de realidad virtual de la consola, con las que este juego es compatible. En cualquier caso, toca esperar al E3 para saber más, pero mucho me temo que la salida de este juego pospone aún más (y el asunto parece que va para largo), la salida del ansiado Gran Turismo 7, que la consola necesita como agua de mayo.

batman-return-to-arkham-boxart-leak-182000-1140x662

Más miga tiene el asunto que nos ocupa ahora, que no es otro que una nueva remasterización de juegos de la pasada generación. Esta vez le ha tocado el turno a Batman, que de su serie Arkham recoge los dos primeros capítulos publicados por Rocksteady, Arkham Asylum (2009) y Arkham City (2011). Aunque nadie discute en absoluto la calidad de ambos juegos, que vendrán con el contenido descargable publicado para los dos y un apartado gráfico que se ha hecho sobre el motor Unreal Engine 4 (los anteriores se hicieron con la versión anterior de dicho motor, UE3).

Vaya por delante que aunque entiendo que Rocksteady tuvo poco que ver con Arkham Origins, desarrollado por Warner Montreal, creo que hablo en nombre de la comunidad de usuarios al decir que a nosotros los asuntos de licencias y egos de los estudios nos dan exactamente igual, como en su momento me pareció lamentable la decisión de dejar Golden Abyss fuera de la Uncharted Collection. Sea como fuere, de ese mundo ideal que incluiría Origins y, por qué no, también Knight, pasamos a este otro donde “solo” tenemos las dos primeras partes de la saga.

Sin embargo, la verdadera bomba ha saltado porque en el vídeo que Warner ha puesto en youtube para comparar los gráficos de ambas versiones demuestra que, salvo un error garrafal a la hora de colocar el subtítulo de cuál es la versión remastered y cuál la original, Batman: Return to Arkham se ve mucho, mucho peor que los originales, y esto es algo que no tiene ningún sentido. Vedlo y juzgad por vosotros mismos, pero todo esto huele a oportunidad perdida por todas partes.

 

Mirror’s Edge Catalyst también ha sido anunciado ya de manera oficial para primeros de junio, aunque en este caso reconozco que mi emoción es cercana al cero absoluto. Ya el primer juego me pareció un título sobrevaloradísimo, por lo que poco o nada espero de esta secuela, que amenaza con volverse un juego de mundo abierto (dichosa plaga de sandbox), impedir tiroteos y proponer carreras online por una ciudad diseñada, eso sí, a las mil maravillas, como máximo atractivo. Espectacularidad, desde luego, no parece que le vaya a faltar, pero veremos.

Y al margen del estreno de lo último de Platinum Games, ese TMHT: Turtles in Manhattan que a mí me pinta a arcade intenso pero más breve que un suspiro, el estreno más importante de la semana es Overwatch, otro multijugador masivo online de disparos en primera persona con mapas a granel, ambientación futurista y look cartoon. Francamente, y por buenas que sean las críticas o la recepción de la comunidad de usuarios, me pregunto hasta dónde puede resistir la generación con tanto juego de este corte. Si en los 90 eran las plataformas bidimensionales las que saturaban el catálogo, estos tiempos son sin duda los de agarrar una escopeta y lanzarse a arenas multijugador a hacer el cabra.

Conste que hay momentos en que esto puede resultar divertido, no lo niego, pero al paso que vamos hasta Kojima terminará haciendo MMO combinados con mecánicas de Shooter (y de hecho, no es broma; lo último que se sabe del genio japonés es que ha amenazado con hacer un juego que sea un cruce de Uncharted 4 y The Division. Que dios nos pille confesados.

yvn8puo0mhi6nowekpzq