Dado que estamos en fechas apropiadas, vamos con una pequeña anécdota navideña relacionada con nuestro mundo: allá por 1996, la consola Saturn de Sega había recibido el que, con diferencia, se convertiría en el juego de culto de su catálogo: Nights into Dreams. Se trata de uno de los juegos más inclasificables de todos los tiempos, una aventura que combinaba personajes y escenarios oníricos, niños con sueños prodigiosos y un personaje, Nights, mezcla de arlequín y Peter Pan, capaz de trasladar al jugador una magia especial.

En las navidades de aquel mismo año, el Sonic Team, responsable de su desarrollo, lanzó al mercado una ampliación del juego bajo el título de Christmas Nights, que las tiendas solían ofrecer como complemento a la compra tanto de Nights como de otros juegos del catálogo (con la condición de ser First Party).

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No parecía más que una demo, pero al insertarlo en la consola hacía una serie de cambios de lo más curioso: si el calendario interno del sistema detectaba que estabas en Navidad se activaban todas las funciones del juego, permitiendo recorrer algunos niveles remasterizados “a lo navideño”, con árboles decorados, nieve y villancicos al estilo de la banda sonora del juego. Los enemigos finales veían cómo sus escenarios se decoraban también con cajas gigantes de regalos, etc. Además, al estilo de los calendarios advientos, la ampliación incluía numerosos regalos en forma de diseños de arte, canciones e ilustraciones especiales para la ocasión. Todo esto “desaparecía” al terminar la Navidad, quedando los niveles como en la versión original del juego.

Desde luego, como idea promocional no pudo tener mejor concepción ni acogida. Christmas Nights, al igual que todo lo que tenía que ver con el juego original, pasó pronto a formar parte de ese culto merecido del juego, y hoy tiene precios a la altura en los mercados de segunda mano. Fue una lástima que la remasterización HD que se hizo para Playstation 2 años más tarde dejara este complemento marginado, porque hubiera sido la guinda a un pastel que, al contrario que su infausta secuela en Wii, merecía.

¡Feliz Navidad a todos, pixeleros!

(Créditos de video: Derf Sonic Gaming)