El pasado jueves Nintendo nos ofreció un nuevo Direct donde, a diferencia del anterior, se trataba de establecer una hoja de ruta de aquí a junio, con alguna que otra sorpresa de la que luego nos ocuparemos. Se habló de muchos juegos, tanto para Switch como para una 3DS que, para mi sorpresa, va a seguir recibiendo títulos de cierta importancia.

No me voy a ocupar aquí de dar la relación de todos los nombres de juegos y fechas que se barajaron, sino más bien de centrarme en los que considero más importantes, y en ese sentido no hubo título de mayor relevancia que el que Nintendo dejó para el final. Me refiero, cómo no, al teaser oscuro, llameante y misterioso de Super Smash Bros., que de tan misterioso se dejó la que quizá era la duda más importante de todas: ¿es otro refrito de Wii U o se trata de una nueva entrega totalmente inédita para la serie?

Hay opiniones para todos los gustos, que supongo que Nintendo es precisamente lo que quería. Hay quienes defienden que se trata de una nueva entrega, y para ello argumentan que si el logo es nuevo, que si se pone el nombre de Hal Laboratory (creadores del primer Smash Bros original, para N64), etc. Los hay que piensan que esto es un refrito de Wii U como tantos otros que han ido cayendo en el último año (y los que faltan).

Yo la verdad es que no lo tengo tan claro. Por un lado, creo que si fuera una entrega 100% nueva Nintendo lo hubiera anunciado a bombo y platillo, porque es evidente que eso vende mucho mejor que una Deluxe Edition, como hicieron con Mario Kart 8. Los plazos tampoco casan, porque en apenas tres años desde que salió el de Wii U no ha habido tiempo material de hacer una nueva entrega (las otras están separadas por 5-6 años, más o menos).

Ahora bien, con un juego de estas características, donde la verdadera miga del asunto está en personajes y escenarios, y con el tema de licencias y personajes que van y vienen de una entrega a otra, quizá el asunto se vuelva algo más complejo. Quizá esta entrega tome la base del de Wii U y quite a ciertos personajes, como los Mii’s, la entrenadora de Wii Fit y aquellos cuyas licencias fueran solo temporales (como Cloud, Mega Man o algún otro ilustre), y los reemplace por personajes de sus propias franquicias actuales, como los ya confirmados Inklings de Splatoon (que protagonizaban el inicio del teaser, por cierto), Link con su atuendo de Breath of the Wild y quién sabe qué más sorpresas.

Tampoco parece casual este anuncio cuando más o menos por septiembre Nintendo deberá lanzar el servicio online de Switch. Que coincidan ambos lanzamientos parece una buena estrategia para potenciar las suscripciones, así que permaneceremos atentos.

Por lo demás, el Nintendo Direct se puede resumir en tres palabras: remasteres, remakes y ports. Y en ese sentido es obligado hacer una parada en 3DS, que va a recibir varios juegos donde destacan Wario Ware, que recicla mini juegos de anteriores entregas, y Luigi’s Mansion, el original de lanzamiento de Gamecube que regresa, un porrón de años después, para “completar” su saga en 3DS tras la magnífica secuela de 2013.

Son dos títulos que, sinceramente, yo hubiera preferido que salieran para Switch. Tengo para mí que 3DS está enfilando ya su recta final (la ausencia de títulos originales creados para ella así parece confirmarlo, de hecho), pero creo que en concreto estos dos títulos, tanto por sus posibilidades jugables en el caso del primero como por su enorme carisma en el del segundo, hubieran lucido mejor en una consola más potente como es Switch (comparado con el hardware de 3DS, se entiende).

Sea como fuere, para Switch fueron los ports de Captain Toad Treasure Tracker (la excusa del nuevo contenido en New Donk City me pareció bien, pero claramente insuficiente para justificar que pase de nuevo por caja), Dark Souls, South Park y hasta de Little Nightmares (Jesús, José y María). Total, que a excepción de Octopath Traveller, Mario Ace Tennis y del DLC para Splatoon 2, no hubo ni una sola novedad original, ni un solo anuncio de entidad que nos saque de esta espiral cada vez más descarada y desmotivadora (al menos para mí, ojo) de refrito tras refrito. Cada vez entiendo menos que la parroquia nintendera esté que dé saltos de alegría con esta línea de mercado de su empresa, pero en fin…