Finalizado ya el E3 en cuanto a conferencias y anuncios, y con todas las compañías con sus cartas para 2019 sobre la mesa, queda muy claro, por si había aún dudas, de que las compañías ven este año como uno de transición hacia la próxima generación. Esto ha supuesto pocas sorpresas, y las que ha habido, de menor entidad que otros años. Únicamente títulos como Cyberpunk 2077 de CD Projekt, Avengers de Square-Enix o la anunciada segunda parte de Breath of the Wild han logrado elevar el interés en una feria plagada de juegos menores y de una alarmante falta de originalidad.

Nintendo tuvo ayer ocasión de cerrar el ciclo de conferencias con un Direct muy superior al del año pasado que, aunque no ha cumplido ni una sola de los deseos/peticiones a los reyes magos que hice en mi «camino al E3» (es decir, nada de renovar la e-shop con una tienda virtual de consolas anteriores, ni de mejorar las ofertas existentes con juegos mejores al mes, nueva IP potente, etc.), sí ha sabido jugar las pocas cartas que tenía con bastante habilidad.

Lo primero, las malas noticias: Animal Crossing, que se titula New Horizons, se retrasa a marzo de 2020; de Luigi’s Mansion 3, que tiene una pinta excelente y nuevas mecánicas que prometen mejorar mucho la fórmula original, tampoco sabemos fecha de lanzamiento, aunque el vago 2019 que cerraba su tráiler invita a pensar en navidades de este año; se nos ha querido vender la edición de The Witcher 3 como la octava maravilla de un juego que, francamente, ya tenemos bastante visto desde hace casi un lustro (pero que en cualquier caso es bienvenido, evidentemente), y ha faltado un gran juego para 2019, que cumpla al menos en una duodécima parte aquella vieja promesa de Nintendo de sacar un gran juego al mes (por lo menos uno al año, ¿no?).

En cuanto a las buenas noticias, el remake de Link’s Awakening sigue prometiendo mucho; sale el 20 de septiembre con dos ediciones de coleccionista envidiables y un amiibo que de nuevo arrasará en ventas. Astral Chain, que sale a finales de agosto, también parece contar con ideas y mecánicas a la altura de lo que se espera de Platinum Games, y los DLC para Smash Bros Ultimate son tan sólidos como cabía esperar, con varios personajes clásicos de la saga Dragon Quest y, especialmente, con los más que inesperados Banjo y Kazooie, que Microsoft ha cedido amablemente a cambio, entiendo, de sus jugosos royalties. ¿Para cuándo el amiibo de estos dos personajes, Nintendo?

Al margen de eso, y de ese Pokémon Espada y Escudo que seguramente barrerá en ventas una vez más este año, Nintendo se despidió con el anuncio de que ya está trabajando en la secuela de Breath of the Wild, con un tono en el tráiler bastante más oscuro que lo visto en la primera entrega. En el vídeo, que está hecho con el mismo motor gráfico de la primera entrega, Link y Zelda descubren una especie de momia maléfica que duerme en las catacumbas de Hyrule, y al despertarla provocan un terremoto de los buenos. No se sabe ni título ni fecha de lanzamiento, pero desde luego yo no lo esperaría para antes, como pronto, de Navidades de2020, y esto siendo muy optimistas, por más que el juego se aproveche del trabajo previo y esto, lógicamente, acorte los tiempos de producción.

No parecería desde luego una mala opción que Nintendo diera a sus fans un caramelo semejante en las navidades en las que previsiblemente, tanto Sony como Microsoft presenten en sociedad sus consolas de nueva generación. En cualquier caso, una excelente noticia que aquí recibimos con aplausos y entusiasmo, porque Breath of the Wild ha sido, con diferencia, el mejor juego que ha caído en nuestras manos en mucho, mucho tiempo, y saber que va a tener continuidad es necesariamente una buena noticia.

En suma, creo que puede decirse que Nintendo ha sido vencedora, por la mínima, en un E3 de mínimos. Ahora toca esperar a que Sony se manifieste desde esa dimensión paralela en la que ha estado viviendo estas últimas semanas y diga algo sobre su inminente PS5. Pero para eso, evidentemente, habrá que esperar todavía. Toca cerrar telón en Los Ángeles y, bajo mi punto de vista, hacer un serio autoanálisis de resultados en cada una de las compañías que han intervenido aquí. Falta les hace.

P.d: No puedo evitar, por mi alma seguera de la infancia, hacer referencia a dos títulos como Panzer Dragoon (Switch) y Shenmue III (PS4, PC). Del primero ya sabíamos que había un remake en marcha, como también de la segunda entrega, prevista para finales de año. El resultado es, desde luego, muy prometedor a día de hoy y tiene toda la pinta de que va a revivir un clásico que ya se lo merecía. Por otro lado, la tercera entrega de la obra magna de Yu Suzuki avanza también a pasos agigantados, y ha recibido muy buenas críticas en los análisis de aquellos afortunados periodistas que han podido probar entre 15 y 20 minutos del juego, con muchos y buenos detalles que recuerdan, sorprendentemente para tratarse de un juego con un presupuesto muy inferior a sus predecesoras, a la obsesión y atención ya vistas en dichas entregas.