Decíamos hace apenas unos días que tanto Sony como Nintendo iban a presentar una más que segura avalancha de títulos importantes, y efectivamente así ha sido. Ambas han tenido conferencias notables y llenas de juegos pero no vamos a engañaros, porque tampoco ha habido sorpresas mayúsculas más allá de un remake de Shadow of the Colossus o un Metroid Prime 4 que, en el fondo, se venían mascando en los mentideros de Internet desde hace ya demasiado tiempo como para suponer una auténtica revolución. Vayamos por partes, en cualquier caso, porque hay mucha tela que cortar.

A) Sony

La primera en abrir fuego en esta última ronda de conferencias fue la que lleva la voz cantante en esta generación. Aunque sus responsables organizaron una buena conferencia (salvo el incómodo momento forzado VR, como era de esperar), hubo los suficientes títulos como para demostrar que el barco sigue con rumbo fijo al liderato de la generación, aunque si hubiera que ponerle un “pero” al asunto es que prácticamente todos los juegos anunciados se conocían ya, bien fuera porque fueron presentados el año pasado por estas fechas o porque se habían ido filtrando (o presentando) en los meses precedentes.

Dentro del apartado de exclusivos, para mí hay tres claros protagonistas: God of War, que cerró la conferencia con un tráiler apabullante y que demuestra que este juego puede ser más, mucho más, que un hack an’ slash, y que parece que va a llevar a la consola a su techo técnico hasta la fecha; Spiderman, que mostró un gameplay sencillamente espectacular, con ecos muy bien traídos de la saga Arkham y que cuesta creer, de verdad, que esté corriendo en una PS4 por la cantidad de elementos en pantalla, partículas y acciones simultáneas a las del bueno de Spidey, al que creo que han clavado tanto en diseño como en sus ácidos comentarios entre lucha y lucha.

Si la aventura de Kratos mostró algo más del sistema de combate, la del hombre araña se deleitó con una larga demo donde el trepamuros accede a un edificio, se lía a tortas con el personal y termina protagonizando una espectacular persecución con un helicóptero por toda la ciudad. Entiendo que entre el downgrade y las versiones de Pro y PS4 estándar vamos a notar sensibles rebajas (de lo contrario ya estoy arrojando fajos de billetes a las oficinas de Insomniac), pero las mecánicas del juego me han parecido una barbaridad, más allá de un aspecto gráfico tan sólido como acertado. Sin duda, el que más me ha convencido de todos los presentados en la feria.

Ya por último tenemos a Shadow of the Colossus y su anuncio, que no pilló por sorpresa a los muchos que ya sabíamos horas antes que Sony acababa de registrar de nuevo la marca. En mi opinión era cuestión de tiempo que este juego, ya fuera solo o en compañía del más modesto ICO, vieran la luz en PS4. Lo que no me esperaba, debo reconocerlo, es que se hiciera un remake partiendo de cero a nivel gráfico, con un nuevo motor y una nueva iluminación que hace realmente espeluznante contemplar de nuevo a unos monstruos que llevan poblando el Olimpo del sector desde su primera aparición. Se nota que el trabajo sobre texturas, escenarios e incluso sobre el héroe Wander está siendo de lo más cuidadoso, aunque por desgracia no sabremos de él hasta un indefinido 2018.

Me da tranquilidad saber, por otro lado, que la gente de Bluepoint Games, responsables de la versión HD para PS3 que se lanzó en 2011, esté también detrás de esta nueva versión de esta obra maestra. Más allá de cualquier otra consideración me parece una compra obligada en el formato que sea para cualquiera que quiera entender de qué va esto del videojuego, y es que pocos títulos merecen tanto un tratamiento de honor como este clásico de Fumito Ueda, quizá su obra cumbre hasta el momento.

Hubo más juegos, por supuesto, algunos más interesantes que otros. Particularmente no me siento demasiado emocionado ante Days Gone, Monster Hunter World, Uncharted: The Lost Legacy, Detroit Become Human o Knack 2 (¿de verdad alguien estaba pidiendo la secuela de este juego?). Sus tráilers prometen calidad y diversión, de eso no cabe duda, pero mucho me temo que no van a aportar gran cosa a sus respectivos géneros. Más se espera de Gran Turismo Sports, aunque mucho me temo que el anuncio de Forza 7 y sus muchos retrasos van a perjudicar seriamente el impacto de un título llamado a mayores glorias que las que está viviendo en la actualidad. Una lástima, porque lo que he visto hasta ahora promete una cota de calidad que se había perdido en la última entrega de la saga.

Más allá de eso, y del siempre reconfortante trailer sobre Ni no Kuni 2 (uno de los pocos que veremos en 2017), la conferencia permitió a Sony sacar también músculo con su ya sabida colección de multiplataforma, donde este año brillarán con luz propia Destiny 2, FIFA 18, Assassin’s Creed Origins, Call of Duty WWII, y Anthem en un futuro más lejano. Enlazando con esto y dentro de lo negativo, cabría destacar que habrá que esperar mucho para poder ver estos juegos (God of War se va a 2018, quizá la que más ha dolido), así como las ausencias de Shenmue en sus múltiples variantes de secuela o remaster HD, Final Fantasy VII, etc. Sí, ya sé que estoy siempre quejándome de remakes, pero espero que el personal esté de acuerdo en que hablamos de títulos que, como ocurre con Shadow of the Colossus, están en esa liga en la que sí tiene todo el sentido hablar de ello.

 B) Nintendo

La última en discordia, aunque sin duda una de las grandes protagonistas del momento, ha sido Nintendo, que ha dedicado su Spotlight a ponernos los dientes largos con un nuevo tráiler de Super Mario Odyssey, que es para convencer a todos aquellos dudosos que, como yo mismo, nos quedamos algo fríos con el primer tráiler de hace ya meses. En esta ocasión se ha desvelado una de las funciones principales del gorro, que más allá de poder convertirse en arma arrojadiza nos permitirá a nosotros convertirnos en todo aquello sobre lo que se pose, desde cualquier enemigo a un poderoso tiranosaurio (tal cual).

Me parece una idea excelente que abre un abanico enorme de posibilidades y nuevas mecánicas, a lo que se suman esos nuevos disfraces, como el de caballero elegante blanco o mexicano, que seguro que también añadirán lo suyo a la ecuación. Es un camino muy bueno para el personaje y para su saga, con guiños a Mario en 2D y a todo un legado que, parece, está en las mejores manos. Lo veremos el 27 de octubre de este año.

En cuanto a los nuevos juegos, la sensación es algo confusa. Por un lado, el regreso de Kirby, Yoshi y compañía me parece bien, sobre todo porque ambos juegos prometen una calidad muy alta y una buena dosis de ideas nuevas para sus sagas. Está fenomenal que juegos como Fire Emblem Warriors, Rocket League, Skyrim o FIFA 18 se asomen también al catálogo, y que Pokémon anuncie una entrega “de verdad” es sin duda para celebrarlo (surge la duda, eso sí, de por qué se malgastó el Pokedirect en tonterías habiendo material para ilusionar, pero en fin… Nintendo y sus misterios).

También está el tema de Metroid, cuyas dos entregas (Prime 4 para Switch y Samus Returns para 3DS) sirven desde luego para devolver al primer plano de la actualidad a este personaje que llevaba demasiados años en el limbo de los justos. Me hubiera gustado ver algo más de la entrega de Switch, que más allá del logo y la promesa de que están trabajando en ello, no nos ha dado motivos para deslumbrarnos, mientras que la entrega de 3DS, por más que estoy seguro de que será un gran título, no puede evitar esa sensación que me dan últimamente todos los juegos de la consola acerca de la caducidad de un hardware al que ya han explotado todo lo que tenía que dar.

En principio, no tengo nada que objetar. Creo que el título de 3DS funcionará bien y que la saga Prime se merecía volver por todo lo alto, porque más allá de las nostalgias en 2D de los clásicos, ha sido con esta saga con la que varias generaciones han conocido la gloria de Samus. Lo que me preocupa es no haber visto nada más que el logo, por lo que me imagino que el juego está en una etapa tan temprana de preproducción que aún nos quedan años para verlo en un estado presentable, y esa perspectiva tan larga no sé hasta qué punto es contraproducente, porque añade presión a un desarrollo que bien podía haber permanecido otro año más en barbecho.

El que tampoco me ha dado buena espina es Xenoblade Chronicles 2, que sinceramente no me creo que vaya a salir en Navidades de 2017, como así se anunció. Su tráiler deja ver un apartado gráfico resultón, pero lejos de la ambición que mostró la entrega Chronicles X en Wii U (y no me refiero al estilo más cartoon, que conste: es que lo veo sencillamente flojo a nivel técnico). Me da la sensación de que el proyecto sigue muy verde y que casi con toda seguridad terminará retrasándose. Veremos.

Termino con Breath of the Wild, que con Aonuma al frente ha anunciado fecha de su primer contenido DLC (30 de junio), y ha permitido atisbar que el extra para la campaña en Navidades girará en torno a los campeones de cada raza, que en el juego tienen un papel secundario y aquí parece que cobrarán su merecido protagonismo, aunque más allá de eso y del anuncio de los inevitables Amiibo (que lucen de maravilla, eso sí), poco o nada se sabe sobre el tema.

C) Últimas impresiones

Ya como colofón a este E3 2017 que termina, me gustaría dejar claro que aunque creo que el nivel ha sido bastante bueno en general y hay juegos de sobra para ilusionar al personal en casi todas las plataformas y géneros, me sigue quedando la sensación de que ha faltado ese título rompedor de verdad que reviente la feria. El ejemplo perfecto de esto es Anthem, un título seguramente llamado a vender como churros pero que me resulta un ejercicio de reciclaje tan descarado de otros juegos que ya tengo muy vistos que, precisamente por eso, no termina de provocar el impacto que, seguro, habría tenido de no existir esos referentes tan señalados.

Creo que todas las compañías salen reforzadas del evento, en especial una Microsoft que lo necesitaba como agua de mayo. No obstante, a nivel de juegos, el hecho de que Spiderman haya sido el título que más me ha impactado, uno que lleva un año ya anunciado, dice muy poco acerca de una feria a la que le ha faltado esa inventiva, ese golpe de efecto que llevó a las ediciones de años anteriores a sorprendernos de verdad con anuncios rompedores e inesperados. Es, creo yo, una de las razones por las que el E3 suele generar siempre tanta expectación, y por la que a mí esta edición de 2017 me deja algo más frío de lo que me gustaría.

Vamers-FYI-Gaming-E3-2017-BioWare-Anthem-Official-Gameplay-Inline-06-1024x505