Tal y como se venía afirmando en los foros y mentideros de Internet, Sony lanzará dos nuevas versiones de Playstation 4 antes de que termine 2016. En primer lugar, la versión Slim, con un diseño más reducido y bordes redondeados, que reduce el consumo casi un 30% respecto de la versión original. Saldrá el 16 de septiembre a 299 euros.

En segundo lugar, la tan esperada PS4 K o PS4 Neo, que finalmente se llama PS4 Pro, será lanzada el 10 de noviembre a 399 euros, y cuenta con unas especificaciones técnicas que la sitúan, para entendernos, en el doble de potencia que la original: un procesador CPU más veloz, compatibilidad para soportar gráficos 4K, procesador gráfico Radeon de 4,2 teraflops… una andanada de datos técnicos que confirman un salto cualitativo acentuado por el HDR (high dynamic range), imágenes de alta calidad que, eso sí, compartirán las tres versiones de la consola gracias a una actualización del sistema operativo que estará disponible en breve, de acuerdo con sus responsables.

En el Playstation Meeting donde se dieron a conocer todos estos datos, hubo ocasión también de ver algunas imágenes de juegos en desarrollo que contarán con la posibilidad de ser reproducidos en ambos sistemas, la versión Premium (o Pro, como habrá que decir a partir de ahora), y la estándar. A pesar de que las diferencias no parecían tan evidentes como yo me temía, sí es cierto que hay matices de iluminación, texturas y otros detalles que, evidentemente, mejoran el aspecto de los juegos. No es una mejora tan considerable, eso sí, como se nos quiso hacer ver, y daba verdadera lástima oír hablar a la gente de Guerrilla o Naughty Dog de detalles tan nimios como las hojas de los árboles o la distancia de dibujado. Tampoco se insistió lo suficiente en que todo este avance sirve de poco si no tenemos un televisor acorde con la consola.

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Sinceramente, y después de haber escuchado, visto y comprobado lo que allí se tenía que mostrar, a mí me sigue pareciendo que esto no tiene ningún sentido. Las imágenes ofrecidas de Spiderman, Watch Dogs 2, For Honor, Rise of the Tomb Raider, Days Gone o Uncharted 4, por poner solo algunos ejemplos, son muy espectaculares, eso nadie lo duda. Ahora bien, ¿mejoran en algo la experiencia de juego? Por mucho que a Mark Cerny se le llenara la boca hablando de conceptos tan confusos como la “intensidad emocional” en la mezcla de fortaleza y vulnerabilidad de Lara Croft, yo no veo que eso vaya a modificar un ápice la experiencia de un juego que lleva ya un año en las estanterías de Xbox One, y que no ha revolucionado absolutamente nada, como era de esperar.

Cerny habla constantemente de que este salto tecnológico lo va a cambiar todo, y se dedica a hablar de la superficie de la ropa del protagonista de Days Gone o los brillos del solecico por encima de las nubes del cielo, pero yo me pregunto si es que esta gente se piensa que somos todos tontos o simplemente le da igual porque sabe que de todos modos los usuarios lo van a comprar en masa.

Es evidente que un juego como The Last of Us se apoyó en el mejor motor gráfico creado para Playstation 3 para ofrecernos una experiencia de juego inolvidable, pero aunque todos y cada uno de los elementos técnicos del título eran de matrícula de honor, nada de eso hubiera servido si detrás no hubiera habido mecánicas sólidas, una narrativa apasionante o un diseño de niveles espectacular. Si nos centramos únicamente en mostrar más hojas de árboles definidas y puestas de sol más brillantes en el lejano horizonte y nos olvidamos de que llevamos años y años jugando exactamente a los mismos juegos, corremos el riesgo de entrar en un debate de cifras, procesadores de CPU y demás zarandajas que en el fondo no determinan tanto como se nos quiere hacer ver la calidad final de un juego.

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PS4 Pro es un órdago al vacío en toda regla, una máquina que no supone el mismo salto que Scorpio sí va a representar para Xbox One y que, por tanto, se quedará a medio camino de nada. Cerny afirma que esto tiene que competir con los PC de última generación, pero los PC que vengan mañana, y pasado, dejarán muy atrás a PS4 Pro. Lo peor de todo es que encima los usuarios de PS4 tienen todo el derecho del mundo a pensar que aquí se les está tomando el pelo, con un catálogo pobre y falto de originalidad, juegos poco motivadores, retrasos y más retrasos (GT Sport se acaba de ir a 2017, sin fecha), y parece que lo único que importa es si vemos a la epigonal Lara Croft a una resolución (reescalada, por cierto) en 4K para apreciar mejor la “intensidad emocional” de su rostro.

Por otra parte, me llamó la atención que PS4 Pro no sea capaz de reproducir los últimos modelos de Blu Ray 4K, que precisamente la propia Sony está ya distribuyendo (Batman v Superman, por ejemplo). Me parece raro más que nada porque tanto Xbox One Slim como Scorpio van a poder reproducirlos, y tanto el DVD en PS2 como el Blu Ray en PS3 fueron uno de los buques insignias tecnológicos principales de ambas consolas, y uno de sus puntos más atractivos. Todo un misterio sin resolver.

Y ya para terminar, unas palabras sobre Mass Effect Andromeda. No tengo muy claro por qué Bioware dejó que un video de su esperado juego, el primer gameplay que se ve en más de 4 años de desarrollo, saliera a propósito de la barrabasada esta de PS4 Pro, pero lo que sí tengo claro es que lo que se vio allí era absolutamente decepcionante: diseño de niveles de juego de marcianos de PS2 (y eso siendo generosos), saltos chuscos e interacción escasa, por no hablar de una lamentable cinemática final. Si esto es lo que nos espera de verdad en la nueva galaxia, mucho me temo que estamos apañados…

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