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Al fin, tras una semana larga de muchas noticias, juegos y alguna que otra sorpresa, ha cerrado sus puertas el E3. Aunque en El Rincón del Píxel os hemos dado cuenta de los juegos e informaciones que más nos han llamado la atención y hemos hecho nuestro ya tradicional seguimiento del Nintendo Direct, vamos a hacer una breve reflexión final y comprobaremos, por último, cuántos de nuestros diez deseos previos para la feria se han cumplido finalmente.

En primer lugar, tenemos que comenzar por lo más evidente: ha sido un gran E3, posiblemente el mejor desde hace muchos años. No es casualidad que esto se deba a la ausencia de campañas de promoción para juegos y periféricos de tipo «casual», sino que, antes al contrario, todas las conferencias y demos hayan estado dirigidas al llamado público hardcore, que es el que tradicionalmente se caracteriza por apoyar un sistema desde sus inicios y, a cambio, tiene un mayor nivel de exigencia con las propuestas de las diferentes compañías. Tiempo habrá en próximas ediciones del E3, y si no ya veréis, para que Sony, Microsoft y Nintendo vuelvan a la carga «casual» para aumentar su parque de ventas.

Sea como fuere, todo apunta a que Sony se ha proclamado como vencedora del evento, aunque para ello no haya necesitado siquiera exclusivas de relumbrón, que han caído en manos de la competencia. En cualquier caso PS4, de la que ya hemos podido ver al fin su diseño definitivo, es pequeña, compacta y la más poderosa técnicamente de toda la generación que se avecina, y va a contar con 18 juegos de salida entre los que se encuentran auténticos bombazos como Killzone Shadowfall, Drive Club o Infamous: Second Son, además de todos los multiplataforma que cabría esperar, como Fifa 14, Watch Dogs, Assassin’s Creed IV, Call of Duty: Ghosts, Battlefield 4, etc… Es evidente que a muchos fans esto les puede saber a poco teniendo en cuenta la salida de Xbox One, algo más potente en exclusivas, pero es el precio que hay que pagar cuando se decide apostar por el final de ciclo de PS3, con un 2013 coronado por tres megatones de la talla de The Last of Us, Beyond: Two Souls y Gran Turismo 6. Si PS4 sale con la corona de vencedor en este E3 no se debe a juegos, sino a unas prestaciones de hardware que apuestan por el jugador y por su uso libre y sin trabas de los juegos que compra: ni DRM, ni pago de licencias de segunda mano, ni nada de nada. El mismo concepto que en PS3, así de claro y de simple. Y a eso suma que es region free, que cuesta 100 euros menos, etc, etc, etc…

Microsoft, por su parte, ha encauzado bastante el rumbo después del despropósito que protagonizó en su primera presentación para Xbox One. Hizo una conferencia centrada en juegos, que es lo que les pedíamos a gritos, y presentó un buen ramillete de licencias exclusivas, con Titanfall, Dead Rising 3 o Halo 5 (aunque este último no tiene fecha de salida todavía, y no se le espera hasta, como poco, Navidades de 2014). Eso sí, Microsoft no aclaró nada acerca de la segunda mano, no mostró nada acerca de ese Kinect 2.0 que justificara un precio a todas luces desmedido en estos tiempos, y se va con una derrota que seguramente no esperaba pero que merece. Tiempo tiene para corregirlo, y consola con potencia para ello.

La que no levanta cabeza, y mira que llevan años ya en esa dinámica, es Nintendo. Su conferencia enlatada fue una demostración de rigidez, soserío y falta de entusiasmo que, por si fuera poco, no mostró ni una sola sorpresa. Todo lo que mostró se esperaba o se había anunciado ya, y la expectativa de muchos se vino por los suelos al ver Super Mario 3d World, un juego del que no dudamos su capacidad para divertir, pero que sinceramente no nos esperábamos. De esto a Mario Galaxy 3 hay, y perdón por el chiste fácil, varias galaxias de diferencia. Tampoco es que nos entusiasme demasiado Mario Kart 8 o Super Smash Bros, pero al menos tienen la buena pinta que no tiene el enésimo Donkey Kong, que se sacó de la manga un Retro Studios al que francamente creíamos metido en mejores faenas que esta. No es que vaya a ser un mal juego, pero de nuevo nos esperábamos otra cosa, sinceramente. Esto nos sabe a muy poco. Y respecto de X y de Bayonetta 2, se sabe poco o muy poco, pero en cualquier caso hasta 2014, como pronto, no saldremos de dudas. Vaya 6 meses de desierto que le esperan a la pobre, y cada día más sola, Wii U. Otra que se va con tirón de orejas merecido.

Lo mejor del E3: La avalancha de grandes juegos: Final Fantasy XV, Titanfall, Destiny, The Witcher 3 y, por encima de todos, Metal Gear Solid V. Solo de pensar en estos títulos se nos hace la boca agua. También añadimos a PS4 y su puesta en escena, quizá pecando de populista, pero efectiva como ella sola.

Lo peor del E3: La conferencia de Nintendo y su nula capacidad para generar ilusión. Que la saga Zelda esté ahora mismo en coma cerebral. Que The Last Guardian siga envuelto en rumores de cancelación o de progreso lento e interminable. Y por último, pero no menos importante, la estrategia de Microsoft con su consola.

Ya para terminar, ¿qué pasó respecto a los deseos que nos marcamos antes del evento? Resumamos de forma breve:

1.- Sobre los títulos propios de cada generación… Ni caso. El 75% de los juegos aparecerán en al menos cuatro plataformas, dos de cada generación. Está claro que la política de ventas impera por encima de todo.

2.- Sobre las nuevas Ip’s: Metal Gear Solid 5, Mario Kart 8, Donkey Kong Country 5, Final Fantasy XV, Kingdom Hearts III, Forza 5, Halo 5, Battlefield 4… ¡Viva la originalidad, sí señor!

3.- Sobre la segunda pantalla del mando de control de PS4: Yo bien, gracias. ¿Y usted?

4.- Sobre la continuidad espléndida de 2013 para Sony: Más allá de la ventana de lanzamiento poco sabemos, aunque parece prematuro adentrarse tanto en 2014 con la tormenta perfecta que se avecina estas Navidades. Tengamos paciencia con esta. Al menos la consola no solo no parece una barbacoa, sino que tiene un diseño fantástico. Algo es algo.

5.- Juegos de Microsoft: muy bien por parte de la gente de Redmond. Nos dieron juegos en cantidad y calidad, aunque pequen de nula originalidad. No creo que ningún fan de Xbox se fuera poco satisfecho en este sentido. Y encima ni siquiera mencionaron a Kinect. De fábula.

6.- Ideas nuevas por parte de Microsoft. ¿Ideas nuevas? ¿Qué es eso? Ah, igual se refieren a lo del poncho del jefe maestro, que seguro que le abriga mucho por encima de su traje termonuclear. Porque aparte de eso…

7.- Juegos de Nintendo. A medias. Anunciaron 26 juegos, que es una cifra considerable teniendo en cuenta que el 90% son de la propia Nintendo. Eso sí, de todos ellos solo dos o tres aparecen en 2013. Resultado: 6 meses más de sequía, y con ello el año supuesto de ventaja de Wii U sobre las demás se va al garete, como el catálogo de la consola al paso que va. Y de los juegos anunciados, no nos engañemos: a nosotros no nos ilusiona de verdad ni uno solo de ellos.

8.- Potencial de Wii U aprovechado de verdad. ¿Perdón? ¿Potencial, dice?

9.- Que se resuelva el tema de la segunda mano. A medias. Microsoft no dijo nada. Sony se rió de Microsoft. Sony ganó el E3. Así de sencillo. (Vean el vídeo de los directivos de Sony demostrando la segunda mano en PS4, no tiene desperdicio).

10.- Que no nos vendan humo. Cumplida al 100%. Queríamos juegos, y se habló de juegos. Queríamos precios, y se dieron. Queríamos datos concretos, y los tuvimos. Por primera vez en muchos años, las compañías se dejaron de chorradas y, qué casualidad, les salió un E3 histórico. A ver si toman nota para el año que viene.