logos-empresas_119247_post

Muy malas noticias desde el reino de la fantasía: acaba de hacerse oficial el cierre de la empresa Lucasarts por parte de Disney, que hace unos meses compró por una suma de dinero espectacular la compañía Lucasfilm, de la que su división de juegos era una de las más queridas y reconocidas por los fans. La empresa fue fundada en 1982 y es responsable de más de 60 títulos, algunos tan míticos como las aventuras gráficas Monkey Island 2, Day of the Tentacle o Indiana Jones and the fate of Atlantis, así como de juegos de acción como X-Wing, Star Wars: Battlefront y la impresionante trilogía de Rogue Squadron, todos ellos pertenecientes a la franquicia galáctica por excelencia.

La noticia supone, de entrada, la cancelación definitiva de dos títulos que nos tenían a los fans con los colmillos más largos que un mamut: Star Wars 1313, ambientado en los niveles inferiores de Coruscant y con un aire Gears of War impresionante, y Star Wars: First Assault, que todos los rumores apuntaban como la esperadísima tercera entrega de la saga Battlefront. Todo un varapalo que sienta realmente mal, se mire por donde se mire.

star-wars-13131

Por un parte, entiendo que no todos los juegos creados por esta empresa son obras maestras (ahí está Kinect Star Wars con sus bailecitos de Han Solo para demostrarlo), y que franquicias como las de Indiana Jones o la misma Star Wars estaban conociendo últimamente juegos bastante malos, seamos sinceros. Ni la secuela del ya de por sí flojo Power Unleashed, ni el esperado MMO Star Wars: The Old Republic funcionaron como esperaba la compañía, y respecto al arqueólogo, baste decir que su último juego con algo parecido a éxito fue la adaptación de Traveller’s tales en versión LEGO.

Sin embargo, si por algo se ha caracterizado esta compañía a lo largo de más de tres décadas es por haber sabido reinventarse. Clásicos como Maniac Mansion o Jedi Knight o Loom, que aparecieron prácticamente de la nada, fueron auténticos revulsivos en sus respectivos géneros, algunos de los cuales prácticamente crearon, como fue el caso de las aventuras gráficas. Resulta complicado valorar el impacto que tuvieron juegos como los ya citados o Sam & Max, Grim Fandango o The Secret of Monkey Island, que tantas horas de juego nos han aportado y por las que siempre les estaré agradecido, pero en cualquier caso me temo que esta decisión es errónea.

tumblr_m1r95c1co21rqa07ko1_400

No nos engañemos: por mucho que Disney anuncie que a partir de ahora otras compañías alquilarán las franquicias para futuros juegos, Lucasarts era de la propia casa, tenía acceso a todo el material y bandas sonoras y eran capaces, cuando se lo proponían de verdad, de hacer juegos realmente buenos. No puedo evitar pensar que hay algo de injusto en el hecho de que los juegos cancelados nunca lleguen a demostrar si, en efecto, Lucasarts estaba en proceso de redimirse o de caer un poco más bajo, pero es lo que hay.  Hace unas semanas se anunciaba la cancelación de la serie de animación digital The Clone Wars, que ha funcionado realmente bien, y ahora llega esta. ¿Cuál será el próximo paso en esta demolición en toda regla?

Por desgracia, lo único que podemos hacer ahora mismo es velar al difunto, como se suele decir. Yo personalmente me quedo con las aventuras gráficas, que me parecen lo más representativo de esta compañía (trilogía de Rogue Squadron aparte, que siempre la tendré en mi particular pedestal). La de horas que me he pasado con juegos como Day of the tentacle o la segunda entrega de la isla del mono misterioso no se pueden agradecer suficientemente, de verdad. Es cierto que esa rama de la compañía se había quedado seca desde hace tiempo, pero yo aún tenía la ilusión de ver una tercera entrega de los malvados tentáculos o, quién sabe, quizá una nueva entrega de Indi haciendo de la suyas con una historia mil veces más decente que las calaveras cristaleras de por medio. Lucasarts ha muerto, larga vida a Lucasarts.

20090225-lucasarts-day-of.the-tentacle