Ahora que ya hemos podido revivir la magia de los 16 bits con el lanzamiento de SNES Classic Mini, y dado que ya está prácticamente asegurada la existencia de una futura versión de la Nintendo 64 en un formato similar, nos gustaría hacer algunas consideraciones sobre cómo creemos que se puede mejorar la fórmula que hasta ahora ha empleado Nintendo en las dos versiones anteriores.

Dando por sentado que se trata de un sistema muy querido por sus fans, y que cuenta entre su catálogo con algunos de los mejores juegos de todos los tiempos, creemos que Nintendo debería redoblar el esfuerzo por hacer de este producto un paso más allá en el nivel de calidad mostrado hasta ahora por esta serie de réplicas.

Diseño / Acabado

Aquí pocas pegas se le pueden poner a lo ya hecho por el momento, ya que tanto NES como SNES Classic son dos ejemplos de cómo hacer una réplica de estas características. Está por ver si se mantienen los cuatro puertos de entrada de mandos, como ocurrió en su día con la original (y que permitiría esas partidas a pantalla partida antológicas que hicieron famosos a tantos juegos), y si se mantienen también los dos mandos de control que ya incluyó SNES Classic, algo que me preocupa dada la complejidad y coste del mando de control de Nintendo 64, todo un icono en su momento pero que tendrá un precio mucho más elevado de producir que el de sus predecesores.

Precisamente sobre este punto, es forzoso reconocer que aquí Nintendo no estuvo a la altura en cuanto a consolas anteriores, y el resultado fue un cacharro bastante grande, tosco y poco práctico, con tres “colmillos” que permitían posturas diferentes que, en la práctica, se limitaban a una: mano izquierda en el centro, mano derecha en el lateral derecho y punto. Fueron muy pocos los juegos que hicieron uso de la cruceta digital, haciendo que el lado izquierdo del mando fuera bastante poco empleado salvo para comandos puntuales. Por respeto al modelo original entiendo que Nintendo hará una réplica exacta, pero eso haría que el tamaño del asunto variara considerablemente respecto a las ediciones anteriores de la serie, sobre todo si finalmente incluye dos mandos, que también está por ver. Quizá un diseño un poco más pequeño ayudaría en todos los sentidos, aunque eso traicionaría, de alguna forma, el espíritu del proyecto, que es el de transmitir las mismas sensaciones que en su momento hicieron los sistemas originales, algo que con una modificación del mando cambiaría por completo.

Ya puestos a pedir, creo que sería conveniente ampliar un poco más el cable de extensión de los mandos. Está claro que los de SNES Classic mejoraron, y con mucho, la ridícula extensión de los de NES, pero aun así me sigue pareciendo algo insuficiente, aunque entiendo que aquí ya depende también del tamaño del salón o zona de juego de cada uno.

Algo que también sería muy de agradecer es la posibilidad de acceder al menú de juegos y opciones sin necesidad de tener que apretar un botón en la propia consola. Entiendo que no se quiera dar esta opción con un único botón del mando de control, para evitar salir del juego sin querer en plena partida, pero quizá una combinación de gatillos más botones podría permitir esta opción, que sin duda haría mucho más cómoda la experiencia.

Catálogo

Antes de nada, me gustaría ocuparme del espinoso tema del número de juegos. Si bien NES Classic Mini tenía 30 juegos, una cifra tan atractiva como adecuada a la hora de traer juegos de prácticamente todos los géneros importantes de la época, SNES Classic redujo dicha cifra a 20 (más el excelente bonus de Starfox 2, que se tenía que desbloquear). Hablamos de una reducción de prácticamente 10 títulos que Nintendo no justificó de forma alguna, ya que al tratarse de emuladores y con la tecnología actual, no parece que sea problema alguno de espacio y sí quizá más por un tema de licencias.

A la hora de plantearme un catálogo ideal para N64 Classic Mini, lo que me pide el cuerpo es un listado de 30 juegos donde quepa prácticamente todo lo esencial del sistema, pero mucho me temo que 20 se acercará más a la cifra final, lo que obliga a dolorosas ausencias. Por ello, el listado de juegos será de 20 probables, que recogen juegos aparecidos ya en la tienda virtual, más otros 10 ideales que, aunque ojalá me equivoque, tienen muy pocas posibilidades de aparecer.

Ya entrando en materia, y respecto al catálogo first party del sistema, doy por sentado que Super Mario 64, Mario Kart 64, Smash Bros, Yoshi’s Story, F-Zero X, Starfox 64, Pokemon Snap!, Donkey Kong 64, Ocarina of Time y Majora’s Mask no faltarán a su cita con el sistema. Son 8 maravillas a las que quizá podría sumarse algún Mario Party, Mario Golf, Pokémon Stadium o Pilotwings 64, aunque creo que estos tres últimos lo tienen bastante difícil, dada la competencia.

Quizá de su presencia dependa lo que ocurra con Rare. Ya me imagino que los problemas con las licencias de muchos de aquellos juegos, ahora mismo en manos de Microsoft, privarán, como ya ha sucedido con las tiendas virtuales de N64 hasta la fecha, de jugar a esa avalancha de clásicos que los ingleses programaron para dicho sistema. Pero si bien en consolas anteriores este tema afectaba únicamente a unos pocos juegos (con ausencias dolorosas, pero escasas, a fin de cuentas), y no se echaba en falta realmente más que quizá uno o dos juegos indiscutibles, en el caso de Nintendo 64 el asunto se torna mucho peor, ya que entre estos juegos estamos hablando de buques insignia del calibre de Goldeneye 007 o Perfect Dark, así que poca broma. Juegos de menor entidad, aunque no por ello inferiores en calidad, serían Banjo Kazooie, Diddy Kong Racing, Jet Force Gemini, Blast Corps, Donkey Kong 64 (el único del que Nintendo conserva la licencia, que yo sepa) y, por encima de todos ellos, Conker’s Bad Fur Day, una de las obras maestras del sistema que, por desgracia, tuvo un lanzamiento muy limitado. Ver este último, dentro de las limitadísimas posibilidades del conjunto en general, ya me parecería una auténtica marcianada.

Dentro de los third party, doy por sentado que los fenomenales Wave Race 64 y 1080º Snowboarding volverán a su cita, y me encantaría ver dos juegos de la franquicia Star Wars tan excepcionales como Rogue Squadron y Shadows of the Empire. Sé que ningún juego de Star Wars ha aparecido en las ediciones anteriores mini, y ni siquiera en la tienda virtual, pero para mí es tal la importancia de estos dos títulos que no concibo un catálogo sin ellos. Aun así, lo veo poco probable. Quizá algo más lo serán el inteligente arcade Sin & Punishment, que ya ha aparecido en la tienda virtual, así como Bomberman 64, lo que redondearía un catálogo bastante apañado.

Uno que no podría entender que no saliera es ISS 64 o alguna de sus versiones posteriores. Lo que hizo ese juego por consolidar la consola como un bombazo técnico y jugable bien merecería que figurara en la lista, así que aunque no hay muchas opciones de verlo me niego a sacarlo de la lista de 20 probables. Dejando fuera los juegos de Rare y títulos tan geniales como Turok 2 o Hybrid Heaven (un adelantado a su tiempo que no espero ver, francamente, aunque me encantaría), el maravilloso Snowboard Kids y la fenomenal versión que hizo Capcom de Resident Evil 2, el listado de juegos para N64 Classic Mini podría ser el siguiente:

(20 probables)

1.- Super Mario 64

2.- The Legend of Zelda: Ocarina of Time

3.- The Legend of Zelda: Majora’s Mask

4.- Smash Bros

5.- ISS 64

6.- Mario Kart 64

7.- Starfox 64

8.- F-Zero X

9.- Pilotwings 64

10.- Wave Race 64

11.- Mario Tennis

12.- Pokemon Snap!

13.- Sin & Punishment

14.- Castlevania 64

15.- Bomberman 64

16.- Kirby 64

17.- 1080º Snowboarding

18.- Yoshi’s Story

19.- Paper Mario

20.- Donkey Kong 64

 

(Ideales, aunque poco probables por temas de licencia y/o espacio)

21.- Goldeneye 007

22.- Perfect Dark

23.- Banjo Kazooie

24.- Jet Force Gemini

25.- Diddy Kong Racing

26.- Conker’s Bad Fur Day

27.- Turok 2

28.- Snowboard Kids

29.- Star Wars: Rogue Squadron

30.- Hybrid Heaven

En definitiva, de contar con estos 30 juegos, no creo que hubiera ser humano sobre la tierra capaz de resistirse. He procurado recoger un poco de todo lo mejor que ofreció este sistema. Sería una lástima que la lista se redujera a los 20 probables, por más que entre ellos haya obras maestras indiscutibles, ya que Nintendo 64 no se puede entender sin Rare y la excelente aportación que hizo a su catálogo durante los seis años que duró aquel idilio que hoy lamentan ambas partes por igual.

P.D: Como siempre, lo mejor para el final. ¿Y si Nintendo, en la línea de Starfox 2, pusiera como extra a toda esta colección esa versión que empezó a desarrollar, sin lanzamiento final, de Super Mario 64 2? Agárrense porque sería la bomba.