Con motivo de la publicación de un interesante reportaje sobre la historia de la compañía Naughty Dog por parte de la revista IGN, hemos tenido ocasión de leer unas declaraciones que nos han dejado perplejos. Es evidente que ahora mismo la compañía atraviesa su mejor momento, aupados por el arrollador éxito de crítica y ventas de The Last of Us, el mastodóntico reinado de los últimos años con la saga Uncharted y el recuerdo, entrañable para muchos, de las sagas míticas de Crash Bandicoot o Jak & Daxter para las antiguas Playstation 1 y 2. Seguramente, estamos ante una de las desarrolladoras más importantes de la actualidad, y mentiríamos si dijéramos que no estamos esperando con ansia ver de qué son capaces en Playstation 4. Sin embargo, muchos comentarios de gente muy importante de la compañía como Jason Rubin o Taylor Kurosaki acerca del momento en que la compañía saltó a la fama en 1996, con la salida al mercado de Crash Bandicoot, nos han parecido más que desafortunados.

Antes de nada, nos gustaría aclarar que Crash nos ha parecido siempre un personaje simpático, y somos los primeros conscientes, porque lo vivimos, del éxito que tuvo a finales de los 90 y de la importancia que representó para Playstation 1 tener, al fin, un videojuego decente en el campo de las plataformas. Ahora bien, esta gente debe tener profundos problemas de memoria y, lo que es peor, una arrogancia infinita para llegar a afirmar que el primer Crash Bandicoot ganara la batalla de aquellas navidades de 1996, donde Nintendo estrenó Mario 64 y Sega su inmortal clásico Nights. En primer lugar, despachan el juego del Sonic Team en apenas dos líneas, diciendo que les parece un juego pobre y limitado. ¿Pobre y limitado? Estamos ante el mejor juego del catálogo de Saturn, el único que el propio Shigeru Miyamoto ha reconocido que se muere de envidia por no haber creado él mismo, y cuyo legado permanece inalterado a día de hoy, con reediciones en HD, una versión para PS2 y hasta una secuela para Wii por la que los fans de medio mundo estaban clamando. ¿Pobre y limitado? Nights es una auténtica joya para su tiempo, un auténtico adelantado y una maravilla audiovisual que deja en pañales, por única y diferente, a cualquier otra experiencia que se pudiera tener en 32 bits.

Pero si lo de Nights tiene delito, lo de Mario 64 es directamente criminal. Es cierto que el juego de SEGA no era estrictamente tridimensional, que simulaba ese tipo de entornos con habilidad y una cámara fija y que los pocos momentos en que podíamos deambular por los escenarios aquello bailaba de puro temblor. Pero es que el juego de Mario era justo lo contrario: solidez gráfica, cámara pluscuamperfecta y una tridimensionalidad absoluta, con libertad de movimientos como jamás se había visto hasta entonces. Seguramente Mario 64 sea uno de los juegos más revolucionarios que se han creado jamás, la piedra de toque de absolutamente todos y cada uno de los juegos tridimensionales creados desde entonces (Ocarina of Time incluido).

Decir que Crash Bandicoot, un juego que no pasaba de ser simpático pero que no podía escapar de las muchas limitaciones técnicas de PSX, con fases en 2-d copiadas de Mario Bros y Donkey Kong Country, y otras de pasillos y más pasillos con ínfimo margen de movimientos y cámara fija a la espalda en otros niveles, decir que eso es superior a Mario 64 es una de las mayores estupideces que hemos escuchado jamás. Y además, Rubin y compañía deben haberse tomado algo realmente fuerte para llegar a afirmar que vencieron en ventas a Mario. M64 vendió la friolera de 11 millones de copias, algo que para un sistema que llegó a vender 33 es una barbaridad: 1 de cada 3 poseedores de una N64 tenían ese juego. Crash apenas superó los 6.5 millones, lo cual no estaría mal si no fuera porque PSX vendió 100 millones de consolas. Es decir, que ni siquiera uno de cada 100 jugadores de PSX tenía el juego de Crash.

Las mentiras a granel continúan cuando se afirma, en el colmo del delirio, que Crash Team Racing batió en ventas a Mario Kart 64 (de nuevo falso: apenas 5 millones de copias del juego de Crash TR por 9 de Mario Kart 64: igual que en el caso anterior, ¡casi el doble!), y que su legado es aún hoy impresionante, como prueba el espectacular, asombroso y fascinante Runner. ¿CÓMO? ¿De verdad esta gente nos quiere hacer creer que el legado de Crash es comparable al de Mario 64? ¿En serio? ¿Y nos pone de ejemplo un insulso juego indie, frente a los cientos de miles de juegos, Jak & Daxter incluidos, que copiaron descaradamente el sistema de cámaras, movimientos y saltos del incombustible fontanero?

Esto nos parece inadmisible, máxime viniendo de gente a la que respetamos tanto. Nos parece fenomenal que al estudio de Naughty Dog les vaya de perlas hoy en día, y somos los primeros en valorar muy positivamente sus juegos, que por lo general tienen un gran nivel de calidad. Pero sea lo que sea lo que se han tomado debido a esa fiebre de éxitos incesantes, deben dejarlo, y deben dejarlo ya. Uno no se puede inventar datos así como así, mintiendo sobre ventas y éxitos, diciendo que Crash era una megaestrella mundial que estaba por todas partes (por favor…) y que sus juegos fueron revolucionarios, porque sintiéndolo mucho, aquello no inventó nada de nada. Eran puro reciclaje, pura toma de ideas, un juego limitado a nivel técnico y a nivel de ideas, que fue sobreexplotado de mala manera con cuatro juegos en cuatro años, y que después ha ido cambiando de manos hasta desaparecer por completo en el olvido tras una inacabable lista de fracasos. Pero aún en la cima de su supuesta gloria, ni siquiera es posible que nadie en su sano juicio pueda decir que Crash 1 era mejor que Mario 64 en nada, en absolutamente ningún aspecto técnico ni jugable, sin que se le tome por loco o por ebrio. Y la mejor prueba de todo ello es que hoy en día Crash Bandicoot no es absolutamente nadie en el mundo de los videojuegos; Lara Croft, también surgida en aquel mágico 1996, sí fue un fenómeno real, duradero y vigente en la actualidad, pero hoy mismo ya casi nadie se acuerda ya de aquel marsupial. Mario 64 es uno de los mejores juegos de todos los tiempos, y lo otro, señores míos de Naughty Dog, no le llega ni a la suela de los zapatos, se pongan como se pongan Rubin, Kurosaki y todos los fans talibanes de Sony al completo.