Siempre que se hacen listados, se comete el riesgo de dejar fuera elementos que otros considerarán imprescindibles, clásicos imperdonables para muchos que el que hace la lista a lo mejor no tiene por qué tener en igual estima, etc. No esperamos que esta lista sea diferente a esta realidad, sobre todo teniendo en cuenta que, al margen de que es una pequeña selección de entre varios miles de títulos, aún quedan algunos meses para el final estricto de la séptima generación y algunas joyas como GTA V, Gran Turismo 6 o Beyond Two Souls por aparecer en el mercado. Si a finales de año consideramos necesaria una revisión de esta lista, lo haremos gustosamente.

De lo que no cabe duda es que la séptima generación nos ha traído algunas de las experiencias jugables más memorables de la historia. Sí, los clásicos siempre estarán ahí, pero reconforta saber que entre tanta secuela y tanto FPS clónico las desarrolladoras (algunas) han sabido hacerse un hueco con propuestas imaginativas, originales o simplemente apasionantes. El top 25 que sigue a continuación trata de recoger una selección de los mejores títulos de los últimos 8 años, en diferentes géneros y sistemas. El orden es lo de menos, porque cada uno de ellos es verdaderamente una joya en su propio catálogo, un auténtico imprescindible para El rincón del píxel que esperamos que hayáis jugado tanto como nosotros. Que lo disfrutéis.

25.- Super Street Fighter IV

 

Para muchos, el juego que ayudó al renacer de un género, la lucha, que se daba por muerto. Muchos años han pasado desde el mítico Street Fighter II, muchos intentos vacíos por encontrar en las tres dimensiones un representante digno de la lucha. Sí, ha habido buenos intentos, algunos de ellos magníficos, como las sagas Virtua Fighter o Tekken, pero tuvo que llegar de nuevo la vieja guardia, la de Ryu, Ken, Chun Li y Guile para liarse a mamporros como los de antes, en unas 2-D perfectamente camufladas con espectaculares diseños tridimensionales, para que volviéramos a enamorarnos de nuevo con este estilo de juego. La plantilla clásica fue ampliada con algunas novedades, unos efectos gráficos a la altura de la séptima generación y una jugabilidad a prueba de bomba, y arrasó. A todo ello se unió un modo online soberbio, que inspiró a millones de jugadores a participar en torneos y revivir así el espíritu perdido de los arcades. El juego ha sido revisitado en diversas ediciones, pero nos quedamos con la “Super” por ser ampliamente superior a la primera versión, tanto en opciones como en luchadores y escenarios. No hay un juego de lucha mejor en toda la generación y, con permiso del intocable SFII, en ninguna otra.

24.- Gears of War

 

Por mucho que se insista en la importancia de las muchas secuelas de Halo aparecidas en Xbox 360, que la tiene, claro, lo cierto es que para nosotros la saga Gears of War es la que realmente explica el éxito de la consola. Es, con diferencia, su mejor exclusiva de acción, que además se ha convertido en un referente universal no solo por la impresionante precisión de su sistema de control y de disparo, sino por el modo en que incorporó las coberturas como elemento fundamental, algo que han copiado el resto de juegos de una manera tan descarada como incapaz de estar a la altura de GoW. Puede que las tres secuelas que el juego ha conocido con posterioridad hayan mejorado gráficamente el nivel de la primera entrega, así como su tono épico y espectacular, e incluso incorporado novedades tan importantes para la industria como el modo horda, también copiado hasta la saciedad, pero lo cierto es que en esencia se limitan a repetir una fórmula que a la altura de su última entrega, Judgement, se nos antoja bastante agotada, y cuyo mérito recae únicamente en una primera entrega más que sobresaliente, llena de ritmo, tensión y que quizá por primera vez en la generación, demostró de lo que era capaz Xbox 360.

23.- Bayonetta

 

Si los 90 tuvieron como musa a Lara Croft, esta generación ha visto el nacimiento de otro mito muy a su altura, incluso en el tufillo machista de sus creadores. Bayonetta es más que un hack’n slash, es el hack’n slash de esta generación, el juego a partir del cual se miden los demás, ya sean recién llegados como Lords of Shadow, Metal Gear Rising, Dante’s Inferno o sagas consagradas del tipo Devil May Cry o God of War III. Ninguno de ellos supera a la acrobática muchacha de Sega ni en espectacularidad, ni en posibilidades de juego ni en capacidad de diversión. Lo más raro de todo es que a pesar del notable éxito de crítica y ventas, tuviera que ser Nintendo la que rescatara a Bayonetta del olvido para su más que prometedora secuela, en el que se anuncia como uno de los exclusivos más potentes de 2014 para Wii U. Un sistema de cámara soberbio, un control fluido y preciso y unos enemigos mastodónticos son algunos de los ingredientes que, al margen del carisma y frescura del personaje, explican su dominio en un género donde no falta precisamente la calidad. Toda una joya.

22.- Brain Trainning

 

Al margen de los juegos de corte más tradicional, es de justicia darle un puesto de honor a este juego por todo lo que ha significado para la expansión del videojuego en la sociedad. Brain Trainning, el primero de la saga Brain Age, estaba destinado a todo tipo de público para ejercitar la mente en una serie de puzzles, cálculos y actividades de agilidad mental. Las posibilidades que abría el juego eran enormes, ya que dedicándole apenas unos minutos al día uno podía hacer conteo de sílabas, lectura en voz alta, calcular la diferencia entre dos relojes, ecuaciones matemáticas, ejercicios de memoria… Sabemos de buena tinta que este juego se utilizaba en centros médicos para personas que, en una fase muy inicial de Alzheimer, necesitaban mantener la mente ágil para retrasar lo más posible los síntomas de su enfermedad, así que imaginad lo lejos que está ese jugador del clásico niño de generaciones anteriores. Al margen de eso, BT tenía un modo principal de juego con una serie de actividades de lo más variado para, al final, calcular la edad mental en función de los resultados. Es asombroso que, en mi caso particular, que lo he jugado en momentos diferentes de mi vida, siempre ha acertado. Y todo ello, además, haciendo un uso realmente inteligente de la doble pantalla y del lápiz táctil, que hacía del manejo por menús e interfaz algo sencillo e intuitivo. Si alguien nos hubiera dicho que esto existiría hace veinte años, le hubiéramos tomado por loco. Casi 20 millones de copias dieron la razón a la gente de Nintendo, que con esta nueva IP dio totalmente en la diana, y sentó las bases de cómo se podía innovar, y al mismo tiempo ampliar, los horizontes del videojuego.

21.- Batman: Arkham City

 

En un más que adecuado paralelismo cinematográfico, se puede afirmar que el héroe más importante de todos los tiempos, con permiso del hombre de acero, ha revivido en la última década gracias a dos productos de altísimo nivel, como son la trilogía de cine dirigida por Christopher Nolan y la saga de videojuegos iniciada por Arkham Asylum, de la compañía Rocksteady. La segunda entrega, Arkham City, supone una más que notable revisión, ampliación y mejora de los parámetros de la ya excelente primera parte, con un Batman desatado en medio de una magnífica recreación de Gotham City. Todos y cada uno de los villanos importantes del cómic se dan cita aquí para poner en aprietos a un hombre murciélago al que por fin se hace verdadera justicia en los videojuegos. Estilo sandbox, unos gráficos de infarto y un apartado de doblaje al nivel de la producción cinematográfica más exigente son las bases de un juego absorbente y profundo, plagado de misiones, rutas alternativas y skins para un personaje legendario que dentro de poco conocerá nueva iteración, Arkham Origins. Nosotros nos quedamos con esta segunda entrega, que eleva el listón de calidad a niveles que dudamos seriamente que sean batidos, del mismo modo que The Dark Knight, en la trilogía de Nolan, no conoce rival en el séptimo arte.

20.- Wii Sports

 

Pocos juegos son más ilustrativos del éxito de la consola más vendida de la generación, Wii, como este Wii Sports que se vendía con la consola. En principio ideado como una simple demo técnica, el equipo de desarrollo bajo la supervisión de Miyamoto pronto se dio cuenta de que esto podía convertirse en la mejor arma para vender la idea de qué era una Wii o cómo se jugaba, incluso cómo podría revolucionar el mundo de los videojuegos. Aquel mítico E3 en el que los directivos de Nintendo, con Iwata y Miyamoto a la cabeza, se echaban un tenis ante el asombro de los periodistas de medio mundo es fiel reflejo del colosal triunfo de un juego y una consola, la Wii, que ha superado la mítica barrera de los 100 millones de unidades vendidas, algo a lo que en buena medida hay que culpar a este sencillo compendio de minjuegos (tenis, bésibol, boxeo, bolos y golf). Es posible que las promesas del control por detección de movimiento nunca llegaran a satisfacer nuestras más locas fantasías, pero lo cierto es que probar este juego y no quedarse prendado de la efectividad de la idea es bien raro, por muy hardcore que uno sea. El juego conoció una espléndida ampliación, Wii Sports Resort, que se beneficiaba de la incorporación del Motion Plus para hacer de la experiencia algo todavía más cercano, familiar y divertido.

19.- Portal 2

 

De todas las nuevas propuestas, quizá esta locura de los genios de Valve se lleve la palma. La idea de dos robots equipados con armas capaces de abrir portales dimensionales, absolutamente imprescindibles para avanzar en la caótica y fabulosa arquitectura de su universo distópico, es tan apasionante como efectiva en cuanto uno se pone a los mandos del sistema. El fabuloso trabajo de doblaje no hace sino ahondar aún más en una experiencia única, que logró arrebatarle algún que otro premio importante al todopoderoso Skyrim allá por 2011. No es para menos. Ya no es que su apoteósico final, esos 45 minutos que dejan sin respiración, sean una de las experiencias más emocionantes de la generación, es que todo en el desarrollo de este juego está pensado para  hacer disfrutar (y para partirnos los sesos, todo hay que decirlo). Una de las sorpresas más gratas de toda la generación, que deja en pañales a su predecesor en aspectos tan determinantes como el diseño de niveles, la interacción con los NPC’s y la jugabilidad.

18.- FIFA 10

 

Hubo un tiempo en que el dúo entre PS2 y Pro Evolution Soccer parecía que iba a comerse el mundo, empezando por este pequeño país desde el que escribimos. Todo cambió con el paso de generación, una Konami empeñada en tunear el motor gráfico antiguo y la determinación de Electronic Arts de crear el simulador de fútbol definitivo. Es posible que FIFA 09 fuera el primer aviso del cambio de tendencia, pero el puñetazo en la mesa que supuso la décima entrega de la saga fue definitivo. Desde entonces, Konami no levanta cabeza y EA se limita a realizar actualizaciones puntuales, detalles menores que se asientan sobre la poderosa base de una entrega que incluyó más de 50 novedades respecto de la anterior en elementos clave como la física del balón, la interacción con los rivales o el componente estratégico general de juego. La experiencia de “fútbol total”, con novedades sobre fichajes y noticias de resultados, amistosos de pretemporada y, en especial, un comportamiento mucho más lógico de la inteligencia artificial, hacían de la experiencia de juego el sueño hecho realidad de todos los fans del deporte rey. Y a eso se le sumaba un modo online infinito, absorbente y plagado de posibilidades para convertir este juego en un clásico inmediato y un referente sin rival alguno que le pudiera toser.

17.- Call of Duty 4: Modern Warfare

 

Cuando uno piensa en los momentos que le ha deparado esta generación que termina, por lo menos cuatro o cinco de ellos los tenemos que atribuir al impagable COD Modern Warfare, el juego que lo cambió prácticamente todo en un género tan trillado como sobreexplotado por todos y cada uno de sus integrantes. En primer lugar, cambió al fin el cansino escenario de la segunda guerra mundial y nos llevó a las contiendas bélicas modernas, con un grado de realismo y calidad como nunca antes se había visto. Escenas como las de la infiltración del francotirador en Chernóbyl o la explosión de una bomba nuclear ante nuestras propias narices son solo algunos de los higlights de un juego plagado de momentos para el recuerdo. El juego constaba de una campaña principal breve, muy cinematográfica y que no daba un segundo para el respiro o el aburrimiento, pero además introducía un multijugador online que va camino de convertirse en leyenda, y que los dos equipos de Activision, Treyarch e Infinity Ward, se han limitado a ir retocando levemente año tras año. Hay una comunidad de millones de jugadores que día a día refuerzan la preponderancia de esta saga en ventas y resultados, lo que ha conducido a sus creadores a hacer entregas anuales que, sinceramente, han aportado bien poco a lo que creó esta maravilla llamada Modern Warfare, con diferencia, el rey de los juegos de disparo tradicional de esta generación.

16.- Forza Motorsport 4

 

Uno de los aspectos claves para entender esta generación ha sido, sin lugar a dudas, el modo tan sobresaliente en que Microsoft ha logrado competir de tú a tú con otro gigante del sector como es Sony. Y todo esto no se podría sin casos como el de Forza Motorsport 4, que venía ya de una tercera entrega formidable, pero que no fue hasta esta cuarta iteración cuando se atrevió a mirar a la cara al coloso de la industria en el género, Gran Turismo. La quinta entrega de la saga de Polyphomy estuvo maldita desde el principio, con retrasos y más retrasos para, finalmente, lanzar un juego al que le faltaba aún mucho parche que añadir, mucho detalle que pulir y, en definitiva, más tiempo en el horno. FM4, en cambio, supuso una vasta mejora respecto de lo ya visto, incluyendo efectos gráficos por encima de todo lo visto en el catálogo de Xbox 360, con 500 coches y casi 30 circuitos, la mitad de ellos escalofriantemente basados en localizaciones reales. Es posible que estas cifras sean dobladas sin problemas por GT5, y que en especial la reciente Academy Edition, que incorpora todas las mejoras que deberían haber estado desde un principio, sea ligeramente superior a FM4, pero no olvidemos que el juego creado por Turn 10 Studios llegó cuando lo prometió y, al modo de César, conquistó. Un simulador exigente, profundo, sobresaliente a nivel técnico y sonoro y, sobre todo, con un gusto por la conducción y el detalle que raya en la obsesión. A la espera de lo que diga el inminente Gran Turismo 6, tenemos candidato claro a campeón de campeones sobre asfalto.

 

(A partir de mañana, la siguiente entrega. ¡No os la perdáis!)