Hasta ahora, en nuestro repaso a los motivos que explican el fracaso de Wii U nos hemos centrado en problemas conceptuales, técnicos, de estrategias de juegos de lanzamiento, apoyo de compañías, etc. Vamos a ocuparnos ahora, en las siguientes 10 razones, de todos los aspectos relacionados básicamente con el catálogo, sobre el que la comunidad anda dividida entre considerarlo de clásico o carente de títulos de auténtico empaque. Atención que vienen curvas.

11.- Los grandes juegos, con cuentagotas y a destiempo

Uno de los motivos por el que muchos jugadores defienden a Wii U es porque consideran que la consola tiene un catálogo impresionante, a su juicio el mejor que ha tenido nunca una consola de Nintendo. Poniendo el asunto en perspectiva, me parece un error de juicio grave. No debemos dejarnos llevar por la superioridad técnica de esta consola sobre las precedentes de Nintendo, sino poner en términos relativos ciertos criterios, como la variedad o la calidad media.

Respecto a Nintendo, se habla mucho de Mario Kart 8, Splatoon y Smash Bros, todos ellos grandes juegos y merecedores de todos los elogios. No obstante, para ellos hubo que esperar casi 2 años desde el lanzamiento del sistema, 3 en el caso de Splatoon (y que salió, recordemos, falto de contenido). Casos como el de Mario Maker rayan lo sangrante, porque ese juego era el que debía haber salido de lanzamiento con el sistema en lugar del más que discutible New Super Mario Bros U, aunque solo fuera porque aprovecha infinitamente mejor el Gamepad y no suponía un desarrollo tortuoso como el de un gran Mario (aunque de esto me ocuparé en otro apartado).

Bayonetta-2-1

Por otro lado, es cierto que el apoyo de Platinum Games ha sido muy importante, pero creo que dicho apoyo se está sobrevalorando. Solo dos títulos propios en cinco años, por buenos que sean Bayonetta 2 y The Wonderful 101, no me parecen suficiente bagaje como para ponerlo por encima del caso de Rare con Nintendo 64, por ejemplo, para la que la compañía británica desarrolló nada menos que dos juegos al año del calibre de Goldeneye 007, Perfect Dark, Banjo Kazooie, Banjo Tooie, Diddy Kong Racing, Killer Instinct Gold, Jet Force Gemini, Donkey Kong 64 y Conker’s Bad fur day. En fin, que volviendo a Wii U, Monolith Software contribuyó, por último, con el gran Xenoblade Chronicles X, y con esto y Yoshi’s Woolly World se cierra la lista.

En total, hablamos de 6 o 7 títulos de calidad muy alta (10, apurando mucho y contando con ports), algo que está muy por debajo de la cifra media de anteriores sistemas, donde era fácil encontrar entre 15 y 20 juegos originales y de altísimo nivel.

12.- Ausencia o maltrato de sagas emblemáticas

Cuando uno probaba NintendoLand era fácil presuponer que todas las demos que allí veía presagiaban, de alguna u otra manera, títulos que podrían salir perfectamente para el sistema. No fue así. De Metroid no hemos sabido absolutamente nada, tras una época bastante buena con la saga Prime para Gamecube y Wii, y el más discutible, aunque correcto, Metroid Other M. En Wii U Samus solo ha aparecido como luchadora para Smash Bros, y punto. Lo mismo puede decirse de sagas como F-Zero (ausente también en Wii), Animal Crossing o Luigi’s Mansion, cuya secuela apareció inexplicablemente para 3DS, cuando era con diferencia el minijuego que más prometía de todo NintendoLand y un claro candidato a juego de culto, como ya fue la primera entrega en Gamecube.

mario_tennis_ultra_smash

Por otro lado, sagas como Mario Party, Mario Tennis o Starfox han recibido juegos que no están a la altura de lo que se espera, entregas menores con errores de bulto y falta de atención, tiempo y recursos que han dado como resultado no pocas decepciones en la comunidad. Pikmin 3, quizá el más correcto de todos ellos, no dejaba de ser el port de la versión que debía haber salido para Wii, y no salió, porque Miyamoto se dio cuenta de que era más beneficioso retrasarlo para el nuevo sistema. En cualquier caso, se trata de una entrega continuista que no aprovechaba el Gamepad en absoluto (se controlaba con el mando de Wii, de hecho) y no aportaba nada a una saga que merecía más, mucho más, que lo que recibió finalmente.

13.- Las grandes decepciones

Ya hemos comentado el caso de grandes títulos de third parties que se quedaban por el camino y el caso de Rayman Legends como una de las grandes decepciones del sistema, pero no es el único. Cuando Retro Studios anunció, tras una enorme expectación que daba ya por seguro el retorno de Metroid, que su siguiente juego sería un nuevo Donkey Kong Country Returns, el bajón fue inapelable. Que nadie me entienda mal, Tropical Freeze es un plataformas correcto, desafiante y divertido, pero es un concepto de juego que no ha evolucionado nada desde el original de 1994, que no hacía el menor uso del Gamepad y se limitaba a repetir fórmula de la manera más continuista y conservadora posible. Pero sobre todo, es que de Retro esperamos un megatón, y esto era de todo menos eso. No menos chocante fue que el equipo que desarrolló los Mario Galaxy nos trajera Captain Toad: Treasure Tracker. De nuevo, un juego entrañable y colorista, pero que no estaba ni de lejos a la altura de la saga galáctica del fontanero.

Y por ser casos aún más sangrantes, dejo para las siguientes entradas las que considero mayores decepciones que me he llevado con Wii U.

14.- La ausencia de un Mario rompedor

Cualquier fan de Mario tiene en Wii U tres títulos como New Super Mario Bros U, Mario Maker y Super Mario 3D World, con los que sin duda habrá disfrutado de lo lindo, tanto en la variante 2D como 3D. No se puede decir que el fontanero haya estado ausente, ni mucho menos. Sin embargo, ninguno de estos juegos establece un nuevo listón en el universo de Mario, no lleva a los videojuegos a cotas nunca antes vistas como sí lo hicieron juegos como Mario Bros (1985, NES), Super Mario World (1991, SNES), Mario 64 (1996) o Mario Galaxy (2007, Wii). Sencillamente, no están a esa altura ni de lejos. Mario Maker es un gran juego, y su editor es realmente interesante para compartirlo con la comunidad online, pero hubiera tenido mucho más impacto como juego de lanzamiento. New Super Mario Bros U es un epígono sin más, un título insulso y conservador. En cuanto a 3D World, no deja de ser una ampliación a 4 jugadores de los conceptos básicos de 3D Land, con una falta alarmante de ambición en desarrollo de niveles y en propuesta jugable, que sabe permanentemente a ya visto y jugado.

super_mario_3d_world_run

Wii U se merecía un Super Mario mucho mejor que esto, un equivalente a los ya señalados para otros sistemas que aprovechara el hardware de Wii U, las posibilidades de su Gamepad y sirivera para abrir el camino a otros; es decir, que fuera el golpe en la mesa de autoridad que la mascota de Nintendo suele dar, y con el que suele dejar clara su supremacía en el terreno de las plataformas. No ha sido el caso, y eso Wii U lo ha acusado.

15.- Las promesas incumplidas: el caso de Starfox Zero

La saga Starfox llevaba años dando tumbos, saltando de una desarrolladora a otra (Rare, Namco, etc), sin encontrar las señas de identidad que lo llevaron a la gloria en Nintendo 64. La confianza en Platinum Games llevó a una tercera colaboración que no ha dejado satisfecho a nadie más que a los fans más acérrimos, aquellos que son capaces de jugar a lo que sea que lleve el sello de Nintendo o Platinum Games a la espalda por más que, como es el caso, el control y el diseño de este juego sean absolutamente criminales.

star-fox-zero

Starfox Zero fue un empeño personal de Nintendo en sacar adelante una, aunque solo fuera una, prueba de que el hardware de la consola era capaz de cumplir lo prometido tantas veces en las ruedas de prensa de presentación: un título que sacara partido de la doble pantalla para ofrecer una experiencia de juego única e irrepetible. Y por más loable que sea el esfuerzo puesto por parte de todos los implicados, lo cierto es que el resultado está lejos de la excelencia que se pretendía. Las impresiones de las primeras demos mostradas en 2015 fueron lamentables, y aunque el resultado final haya estado por encima de dichas impresiones, no es menos cierto que el uso de la doble pantalla ha lastrado sobremanera el rendimiento gráfico del juego, que parece de dos generaciones anteriores, y se ha resentido de un sistema de control que es una prueba, sí, pero solo de que el control y el concepto de Wii U no funcionan. No puede ser que un juego solo funcione correctamente cuando dos personas se reparten el trabajo, una para cada pantalla. Esa no era la idea.

16.- La interminable espera de Zelda Wii U

Claro que si hablamos de decepciones, la mayor de todas, la más injustificable e inexplicable para el usuario es la que ha sufrido Zelda en esta generación. Por más que los ports de Wind Waker y Twilight Princess sean fabulosos, lo cierto es que no pueden ocultar por más tiempo la dolorosa realidad: Wii U va a ser la primera consola de Nintendo en toda su historia que no tenga un Zelda exclusivo (los dos anteriores los comparte con Gamecube y Wii, y el próximo título, confirmado ya para 2017, saldrá también para NX en una versión superior).

5 años de espera es algo insoportable, se mire por donde se mire, cuando hablamos de una de las sagas más importantes de la historia de la compañía. Es cierto que los juegos de Zelda no suelen superar en ventas las cifras astronómicas de otras sagas más rentables, como Mario Kart o Smash Bros, pero son con diferencia los que más interés despiertan, los que más impacto tienen sobre la industria y los que fidelizan más y mejor a la base de usuarios de la compañía.

zelda-wii-u-2016

El daño que ha sufrido Wii U con los permanentes retrasos de “su” Zelda es enorme, porque ha enterrado las pocas esperanzas de la comunidad de ese último respiro antes del final. Si todavía hubiera salido en Navidades, dando al menos un pequeño margen de exclusividad… pero ni eso. Ahora los usuarios de Wii U recibirán la versión menor (suponiendo que llegue en cantidades suficientes a las tiendas, claro), pero solo cuando lo haga la de NX. Y la ironía de todo esto es que Aonuma y Miyamoto se hartaron de decir una y otra vez en los numerosos vídeos promocionales de estos años pasados que Zelda U había sido diseñado específicamente para Wii U. Qué cachondos.

17.- La tienda virtual

Cuando se supo que Wii U sería retrocompatible con Wii, muchos lo celebramos y vimos como una buena ocasión de mantener en nuestra librería ciertos clásicos, como Skyward Sword o los Galaxy. Dábamos por sentado, porque así se nos anunció en su momento, que Wii U vería un catálogo de clásicos renovados con la entrada en escena de la librería de Gamecube, con la conveniente optimización en alta definición. Esto no solo no ha sido así (no hay ni un solo juego de Gamecube disponible en la tienda virtual), sino que para colmo los que sí están disponibles son los juegos de Wii, que no han sido siquiera pasados por el filtro en HD.

Por si esto no fuera suficiente, el catálogo de las consolas previas está falto de juegos, y los que hay, en caso de haber pagado ya por ellos en Wii, no podemos pasarlos sin más a nuestra librería: toca pasar por caja otra vez. Aún es más: si pagamos por ellos en Wii U no podemos jugarlos en 3DS y viceversa, con lo que puede darse el caso de gente que haya pagado 3 veces por jugar a A Link to the Past, por poner un ejemplo. De locos. Es algo sobre lo que Nintendo tiene que reflexionar seriamente de cara a NX, porque roza la tomadura de pelo.

original

18.- La alargada sombra de Wii

Por más comprensible que resulte el hecho de que tu consola anterior vendiera 100 millones de unidades y quieras dar cierta continuidad al asunto, como hacen tus competidoras con la marca Playstation o Xbox, lo cierto es que aquí Nintendo metió la pata hasta el fondo. Primero, por confundir al público con el nombre de la marca, haciéndole creer que estamos ante una Wii 2.0 en el mejor de los casos; segundo, porque si lo que quieres es reconquistar al público hardcore con una nueva línea de lanzamientos mucho más agresiva y adulta, llamarla Wii-lo-que-sea no es precisamente la mejor forma de llamar su atención, sino todo lo contrario. Wii se caracterizó durante sus cuatro años de vida por ofrecer experiencias casuales para un público no experto en videojuegos, algo que tiene su mérito pero fue visto con auténtico horror por la comunidad gamer. Y eso es un pecado por el que Wii U, maldita sea, también ha tenido que pagar. Demasiadas facturas para tan pocos ingresos.

19.- La amenazante sombra de NX

Y por si no fuera poco con la sombra de su anterior consola, Nintendo ha tenido la fenomenal idea de no esconder demasiado el hecho de que desde hace más de dos años está repartiendo kits de desarrollo y trabajando a destajo en su nueva consola, olvidándose por completo de Wii U. Y como siempre, con prisas y mal: la última declaración a los inversores, donde se revelaba que la fecha de lanzamiento mundial de NX será marzo de 2017, confirma a las claras muchas cosas, pero entre ellas la más preocupante es que todavía no están en condiciones de decir nada de NX (y no porque vaya a afectar a las ventas de la consola Wii U, de la que apenas esperan colocar 800.000 unidades en todo el mundo de aquí al año que viene), sino porque el proyecto está tan verde que no deben tener todavía ni siquiera demos que mostrar. Por eso NX no va a estar en el E3 de este año, y por eso la primera información que llegue lo hará a finales del presente 2016 como muy pronto.

En cualquier caso, si a Wii U ya le quedaba poca gasolina, todo esto de NX le lleva afectando desde hace más de un año. Si no había demasiada gente dispuesta a soltar 300 euros por un aparato desfasado y con un catálogo escaso, menos aún ahora sabiendo que hay nueva consola en camino y que viene con Zelda de salida.

nintendo_nx_controller_rumor_2-600x338

20.- Descalabro histórico en ventas

Todo esto nos lleva, de manera inevitable, al mayor descalabro en ventas que ha tenido Nintendo en toda su historia con una consola de sobremesa: apenas 12.8 millones de consolas en 4 largos años, con una cifra que no se espera que mejore mucho ya de aquí a marzo de 2017, momento oficial de salida de su sucesora. Si prestamos atención a otros datos, solo 12 títulos superan el millón de unidades vendidas y el juego más vendido es Mario Kart 8, con 7.5 millones. En total, los juegos de Wii U han colocado 79 millones en el mercado.

Para poner el asunto en una cierta perspectiva, Wii vendió diez veces más consolas que Wii U, su juego más vendido sin contar con Wii Sports (que venía con la consola) fue Mario Kart Wii, con 36.8 millones de juegos, y en total colocó 880 millones de juegos, con más de 50 títulos por encima del millón de copias. Está claro que hablamos de los dos extremos de la balanza, el mayor éxito y el mayor fracaso de la compañía, pero incluso si comparamos con Gamecube el resultado sigue siendo desolador: 22 millones de consolas, más de 40 títulos con más de un millón de copias, más de 200 millones de juegos colocados…

En definitiva, Wii U es un caso ya para el análisis y el estudio de la historia del videojuego, que confirma la tendencia a la baja de los sistemas de Nintendo (con la excepción ya matizada de Wii, por supuesto), y que sitúa a la compañía en la difícil, que no imposible, misión de reconquistar a un público, a una crítica y a un sector de la programación que le han dado abiertamente la espalda. NX tiene que convencer por concepto, por diseño, por catálogo y por solidez de proyecto, y debe hacerlo sin miramientos, tonterías ni autocomplacencia, porque si vuelve a repetir los muchos y graves errores de Wii U puede que esta vez no tenga ya margen para levantarse de nuevo, o no al menos tal y como la hemos conocido siempre.

Wii-U-GmP-Gaming-image-fail-3